Menús ricos, sanos y de casa

Satisfacción entre educadores, padres y técnicos en el primer mes del plan piloto del Ayuntamiento en las escuelas infantiles de Buztintxuri y Donibane para la implantación de alimentos saludables

Kepa García | Javier Bergasa - Lunes, 13 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Niños y niñas no hacen ascos a un grueso plato de lentejas.

Niños y niñas no hacen ascos a un grueso plato de lentejas. (JAVIER BERGASA)

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Niños y niñas no hacen ascos a un grueso plato de lentejas.Enara y Nahia, pendientes de lo que sucede en su plato de lentejas.Sofía, dando buena cuenta de un vaso de yogur natural.Miriam, educadora, con su joven ayudante Ixeia.Todo vale a esa edad para llevarse la comida a la boca.
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pamplona- Desde el 13 de febrero está en marcha en dos escuelas infantiles de Pamplona, Donibane y Buztintxuri, una experiencia piloto del Ayuntamiento para la implantación de menús más saludables con alimentos frescos, de temporada y ecológicos, adquiridos directamente de los productores navarros. Dos equipos de seguimiento con profesionales de los dos centros, los cocineros Sara y Alejandro, educadores, dietistas, pediatras, gestores municipales y familias se están encargando de analizar el desarrollo del proceso, gradual en este inicio, y cómo están afrontando los cambios los pequeños.

La iniciativa, al menos por lo que se refiere al centro Hello Buztintxuri, no puede resultar más satisfactoria, según comentaron de forma unánime los responsables de llevarla a cabo en una cita organizada la semana pasada para dar a conocer la primera fase de implantación del plan piloto. Asistieron el gerente del organismo autónomo de EEII Alfredo Hoyuelos;la directora del centro Idoia Erro;la cocinera Sara Hernández;el pediatra Alejandro Vicondo;Garbiñe Elizainzin de INTIA, la empresa pública adscrita al departamento de Desarrollo Rural del Gobierno de Navarra encargada del estudio previo;y José Uranga y Enrique López, del Grupo de Compra Pública.

Hello Buztintxuri acoge este curso a 84 niños y todos se quedan a comer en el centro. La mayoría pertenece al grupo de dos a tres años (32), hay 20 del grupo de medianos, 18 caminantes y 14 lactantes, cuyas necesidades alimenticias se reducen por el momento a purés, pan, fruta y yogures.

Para todos ellos, las comidas se elaboran diariamente en el propio centro y los cambios están llegando poco a poco, con la introducción de algunos productos, como el cardo y la berza, y la supresión transitoria de otros (alubia verde) por no ser de temporada.

El pan también es diferente. Las barras industriales congeladas han dejado paso a las viejas hogazas de pueblo tan comunes hace unas décadas, traídas en este caso desde Puente la Reina, de pan integral, con la miga algo más consistente y menos dulce.

Con el tomate sucede algo parecido. Se acabaron los espaguetis bañados en líquido rojo de bote. Ahora es natural y según comenta la cocinera Sara Hernández, los implacables comensales han aceptado de maravilla el cambio. Lo certifica la directora Idoia Erro, que observó no hace mucho a varios niños repasar con la lengua lo que quedaba en sus platos tras una buena ración de pasta con tomate.

rico, rico yogurY qué decir del yogur, que ahora se trae directamente de Basaburua o Ultzama, sin comparación posible con el que se suministraba hasta la fecha;y encima no se generan residuos en forma de plásticos porque viene en recipientes que se vierte en los vasos de los niños. A tenor de lo contentos que se pusieron cuando llegó la hora del yogur y de lo rápido que acabaron con sus raciones correspondientes no hay duda de que les gusta. Y mucho.

También es de primera calidad el aceite, que junto al pan, la patata y los lácteos conforman los iconos de este cambio. La que más directamente ha percibido estos cambios es la cocinera. Lo primero que destaca Sara es que ahora la cocina huele a comida y que como es sabido, los productos de la huerta ofrecen más sabor a las elaboraciones que las preparadas. Ya no tendrá que abrir más bolsas de comida industrializada que debía distribuir entre los platos de los niños;ahora tiene que elaborarlas directamente, incluyendo la limpieza de verduras o la preparación de salsas.

El menú del día de la visita incluye lentejas en el primer plato, limanda en salsa de segundo, fruta y el mencionado yogur. Ha preparado tres kilos de legumbre, que acompaña con otros tres kilos de verduras como zanahorias, puerros, pimientos o tomate. De limanda han sido 9 kilogramos. Para el personal del centro, suele elaborar ensalada o algún plato especial, en este caso un delicioso chipirón en su tinta, del que van dando buena cuenta por turnos.

La hora de la comida, pese a lo que pudiera parecer con tanto crío hambriento, es de lo más tranquila. Ayudan las instalaciones -cada grupo dispone de su propio espacio de comedor y estancia- y el ambiente acogedor que se respira desde que se accede al centro. Como dice la directora, este proyecto de alimentación saludable también se inscribe en coherencia con la línea pedagógica en estudio en las escuelas para que la comida sea un momento educativo importante, y de relación privilegiada de vínculo entre educadora y menores, además de un momento de relación de los niños y niñas entre sí.

“Queremos que sea un buen rato para ellos, como sucede con los mayores, respetando la iniciativa y autonomía del alumnado en sus formas y deseos de comer. No nos importa tanto la cantidad, aunque a las familias es lo que más le preocupa;queremos que disfruten”, comentó Erro.

De momento se trata de una iniciativa que está en estudio, pero que tiene muchas posibilidades de extenderse al resto de escuelas infantiles que hay en Pamplona (12), once de las cuales incorporan el servicio de comedor (la única que no tiene es José María Huarte, que ofrece únicamente plazas de media jornada). Y más adelante a los comedores de los alumnos de infantil y primaria, donde ya está llevando a cabo alguna iniciativa para su futura implementación. El gerente de EEII Alfredo Hoyuelos no puede ocultar su satisfacción por la evaluación del plan piloto. Ahora falta cuadrar las cuentas, porque el compromiso de los participantes está garantizado. Y los txikis, tan saludables.

iniciativa

participación de las familias

Comer con los hijos en el centro. Para dar a conocer a las familias de los usuarios de las escuelas infantiles los detalles del plan piloto que está en marcha sobre los menús saludables, el centro de Buztintxuri ha organizado una iniciativa con los padres y madres. Por turnos, podrán acceder un día para pasar la jornada en la escuela y poder comer con sus hijos, una experiencia que les permitirá conocer de primera mano el proyecto. Una de las madres que lleva a su hijo al centro, Esther Boillos, destacó lo importante que supone la vigilancia de la alimentación de cara a la detección de intolerancias o alergias. Sobre los efectos de los cambios en el menú en su hijo Marcos, fue clara al asegurar que está más que encantado.

el apunte

Menús. Se dividen en cuatro grupos diferenciados por edad: lactantes (de 4 a 10 meses), caminantes (de 11 a 19 meses), medianos (20 a 23 meses) y mayores (24 a 31 meses).

Primeros platos y postres. Los cambios en los menús no afectan a los segundos platos.

Precios. El cálculo de los ingredientes utilizados señala que actualmente el coste medio es de 0,762 y el propuesto sería de 1,057 euros. El resto de menús pasarían de 0,186 a 0,319 euros;de 0,319 a 0,506 euros y de 1,073 a 1,468 euros.