violencia en el fútbol regional

¿Es posible un partido sin insultos?

la federación creará una comisión para intentar erradicar comportamientos antideportivos en las gradas navarras

Un reportaje de M.J. Armendáriz - Martes, 14 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

El árbitro saca la tarjeta roja a un jugador del Cadreita por protestar una jugada de penalti

El árbitro saca la tarjeta roja a un jugador del Cadreita por protestar una jugada de penalti (MIGUEL ÁNGEL GALILEA)

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El árbitro saca la tarjeta roja a un jugador del Cadreita por protestar una jugada de penalti

empezó la temporada con una bronca entre padres en la grada de un partido de División de Honor juvenil entre Ardoi y Txantrea en octubre. Siguió en diciembre con un aficionado que agarró del cuello al árbitro en el aparcamiento tras el Alsasua-Lagunak de juveniles. Continuó en febrero con una agresión de un espectador al árbitro en el Fontellas-Milagrés de Regional. Unas semanas después fue un insulto racista de un hincha del Gares a un jugador negro del Beti Kozkor. A las pocas semanas, se suspendió un partido en Cabanillas al recibir el árbitro asistente, de origen marroquí, insultos racistas de un simpatizante del Ablitense. Y esta semana le ha tocado al fútbol femenino: el árbitro navarro del Berriozar-EDF Logroño detuvo el partido diez minutos al recibir amenazas de la afición visitante. Lo reanudó cuando constató que había llegado la policía, con el fin de evitar males mayores. Cinco episodios de incidentes entre grada y algún miembro del terreno de juego que llevan a la Federación Navarra de Fútbol a promover una comisión con el fin de atajar cuanto antes estos problemas.

Estos hechos bien han quedado reflejados en actas para recibir una sanción deportiva o bien han seguido su curso en los tribunales, cuando ha mediado denuncia. Pero hay que intentar evitar que se repitan. “Es una tendencia que nos preocupa. Vamos a crear una comisión en la que queremos que estén presentes árbitros, clubes, policía, juristas y prensa con el fin de ir erradicando esa costumbre de algunos aficionados de ir a un campo de fútbol a insultar: ya sea al árbitro, al rival, por la raza o por cualquier otro motivo... Estoy harto de oír insultos en las gradas”, sentencia el presidente de la Federación Navarra, Rafa del Amo.

No es un problema que sólo afecte a Navarra. Las direcciones deportivas de otras comunidades han adoptado la tarjeta negra. Ante comportamientos de menosprecio, violencia verbal, discriminación por razón de sexo, amenazas e insultos, el árbitro muestra la tarjeta negra en un primer aviso de suspensión de partido, situación que se lleva a efecto al mostrarse por segunda vez en caso de persistir los comportamientos censurados. Este hecho va precedido de la elaboración de un decálogo de buen comportamiento con el fin de que todas las partes implicadas participen con su ejemplo. “Queremos conocer lo que hacen federaciones de otras comunidades y poner en marcha un plan de estrategia. Es cierto que cada fin de semana son más de 400 los partidos en Navarra y este tipo de cosas no son frecuentes, pero tenemos que poner los medios para intentar evitar esos casos esporádicos. Me gustaría transmitir el mensaje de que a la grada se vaya a disfrutar y dejar disfrutar a los demás. Yo veo conductas inadecuadas en muchos campos, incluso en padres que van con niños a presenciar un partido”, añade el presidente.

Los árbitros tienen obligación de anotar cualquier anomalía en las actas y después será el Comité de Competición el que dicte sentencia. “A mí me parece bien. Soy partidario de que paren el partido si hace falta. Tenemos que ser duros en este tema y, al mismo tiempo, poner cordura”.

Las sanciones deportivas que se han impuesto hasta el momento han sido mayormente testimoniales. “Cabe preguntarse hasta qué punto debe pagar el club por la actuación aislada de un aficionado. Hay que tratar de educar a la gente. En un campo de categorías inferiores nos conocemos todos. Tiene que estar mal visto que una persona se dedique a insultar desde la grada. A quien sea”.

Una de las posibilidades sería trabajar conjuntamente con el Instituto Navarro de Deporte y Juventud, que estudia la posibilidad de lanzar una campaña sobre las conductas dentro y fuera de los centros deportivos. “La campaña de deportividad del INDJ funcionó bien hace unos años. Igual es momento para volver a incentivar ese tipo de actuaciones”. La Federación Navarra trabaja en coordinación con el Comité de Árbitros.

En otras comunidades, o en partidos de la Fundación Osasuna de fútbol base, se promueven gestos encaminados en esa dirección. “Tenemos que reforzar lo positivo. Recientemente nos dieron un premio a la deportividad por un gesto de la selección navarra de fútbol sala femenino. He visto partidos de fútbol base en los que los chavales salen con sus padres al campo y todos se dan la mano. Todo viene bien”.