Marruecos quiere silenciar el juicio de los 24 de Gdaim Izik

Abogados saharauis piden a España que investigue el desmantelamiento del campamento por el Ejército marroquí

Martes, 14 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

madrid- La Asociación de Abogados Saharauis en España (Aprase) solicitó a la Audiencia Nacional que investigase el desmantelamiento en 2010 por el ejército marroquí del campamento Gdaim Izik, y la detención de 24 saharauis, por transcurrir los hechos en territorio español.

En el desalojo de Gdaim Izik murieron once militares marroquíes y dos civiles saharauis. El campamento se formó un mes antes del desmantelamiento a las afueras de El Aaiún para reclamar mejoras sociales, pero derivó en una protesta independentista y en la entrada del ejército marroquí para desalojar el campamento.

Estos hechos se convirtieron en los más graves vividos en el Sahara desde el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario en 1991.

Tras el desmantelamiento, la justicia marroquí condenó en 2013 a los 24 saharauis arrestados a penas de entre 20 años de cárcel y cadena perpetua y estaba previsto que se les juzgase de nuevo en Salé, cerca de Rabat, por su implicación en la muerte de once militares marroquíes durante los hechos.

Ayer, un fuerte dispositivo represor marroquí custodió el juzgado de Salé, donde llegaron los presos políticos saharauis que iban a ser juzgados, allí estaban sus familiares y también periodistas y saharauis en solidaridad con los presos por la celebración de un juicio totalmente ilegal, ya que la justicia marroquí no tiene jurisdicción alguna sobre el pueblo saharaui, según la Corte Internacional.

Familiares y amigos de los presos se manifestaron ante la corte de apelación donde tuvo lugar el juicio. Mientras tanto Marruecos movilizó cientos de civiles y policías para dispersar estas revueltas saharauis que han llamado la atención a los observadores internacionales y juristas que han acudido al juicio.

Durante el transcurso del día, las autoridades marroquíes entraron en acto e impidieron el trabajo de los periodistas saharauis, desactivando las redes de telefonía e internet cercanas para impedir el trabajo de los periodistas que estaban retransmitiendo en directo.

La tensión generada culminó con la detención de Mohammed Daddi, que estaba en paradero desconocido, por las fuerzas marroquíes tras la negativa de este de cesar su retransmisión de los acontecimientos. - Efe/D.N.