Martin O’Connor miembro de les luthiers

“La risa cura el alma”

El sexteto argentino se instalará entre mañana y el sábado en Baluarte, donde ofrecerá los mejores números de estos 50 años junto con sus estrambóticos instrumentos

Ana Oliveira Lizarribar Marcos López - Martes, 14 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

pamplona- Dicen que Les Luthiers son representantes del humor inteligente, ¿qué sienten al escuchar esto y qué creen que significa?

-Yo creo que más que humor inteligente es humor ingenioso. Un humor que juega con el absurdo sin apelar a ninguna grosería, y eso en estos tiempos es muy valioso. Además, una de las virtudes o logros es que es un humor con varias capas, según la edad o intelectualidad de cada espectador se puede reír, en el mismo chiste, de diferentes cosas.

Vuelven a la ciudad de Pamplona, donde ya han actuado en varias ocasiones, ¿qué conocen de la ciudad, cómo les hemos tratado aquí y qué les gustaría conocer que aun tengan pendiente?

-Siempre como en toda España nos tratan de maravilla, por eso nuestra insistencia para desgracia de vosotros, jajaja. Pamplona es una ciudad preciosa con sus bares y paisajes que deslumbran. Siempre es bello volver.

Han viajado por todo el mundo con sus espectáculos, ¿cada vez cuesta más salir de casa, de Argentina, o necesitan respirar otros aires de vez en cuando? ¿Qué les aportan las giras?

-Las giras tienen dos caras. Lo lindo de recibir el cariño de la gente de diferentes países, ver como disfrutan de nuestros shows, eso es impagable. Por otro lado, alejarse de la familia cada vez cuesta más, aunque cuando pueden nos acompañan.

¿Cómo se hace para mantener viva a una compañía durante 50 años, cuál es el secreto?

-Creo que, fundamentalmente, es el respeto por nuestro trabajo y por nosotros mismos. La disciplina y el compromiso por lo que amamos es clave. Lo veo cotidianamente en mis compañeros fundadores, que aman lo que hacen y no dejan nada librado al azar. Un ejemplo a seguir.

En Pamplona nos presentarán ¡Chist!, un espectáculo antológico sobre sus mejores números, ¿cómo hicieron la selección, fue muy difícil quedarse con esas escenas y no otras?

-Yo no diría que es lo mejor de Les Luthiers, son alguna de las tantas obras, como les decimos nosotros a los sketchs, que sabemos que han sido aprobadas y festejadas por el público. A la hora de armar una antología, cada uno propone una cierta cantidad de obras y después se va votando en consenso hasta llegar a 10 o 12 que son las definitivas.

¿Cuál es el hilo conductor del espectáculo?

-El hilo conductor de¡Chist! es la historia de dos políticos corruptos que buscan a un músico de poca monta para que modifique el himno nacional a conveniencia del actual presidente. Una historia muy divertida escrita hace 20 años que parece hecha ayer.

¿Qué podemos hacer los ciudadanos contra la corrupción de los políticos, además de reírnos con La comisión, claro?

-Creo que utilizar la herramienta que nos da la democracia que es el voto popular. Ser consientes a la hora de emitir nuestro voto, y luego exigirles a quienes votamos que rindan cuentas de sus bienes para que nadie se vaya con más de lo que ingresó a un cargo político. Creo que mucho más no podemos hacer, dentro de la ley claro, jaja.

¿Qué instrumentos vamos a ver sobre el escenario?

-Hay dos instrumentos imponentes que son el Bolarmonio y el Campanófono.

Por supuesto, Mastropiero estará presente en su propuesta, ¿saben algo más de este misterioso compositor? ¿Qué ha supuesto en la carrera de Les Luthiers este personaje?

-Mastropiero es un personaje que ha trascendido mas allá de lo imaginado. Es un emblema de nuestro humor. Sabemos poco de él, solo que sus composiciones siguen siendo espantosas.

Durante la gira de presentación de ¡Chist! murió su compañero y amigo Daniel Rabinovich, ¿cómo se recupera alguien de un golpe así? ¿Qué es lo que más echan de menos de Daniel?

-No fue nada fácil, pero era algo que sabíamos que iba a suceder. Para mí fue la partida de un ídolo de toda mi vida y un amigo en el último tiempo. Para mis compañeros fue la perdida de un hermano. Lo extrañamos mucho, fundamentalmente fuera del escenario. Era una gran persona. A mí me toca esa difícil misión que es ocupar su lugar, pero él me dio su bendición y para mí es más que suficiente.

¿Cómo se recompuso la compañía después de esta desgracia?

-Creo que tomando la decisión de continuar. Haciendo lo que mejor sabemos hacer, que es llevar alegría a la gente. La unión del grupo y el trabajo fueron claves para recomponernos del golpe.

¿El humor es un bálsamo que ayuda a superar las adversidades, qué papel juega en nuestra vida la risa, la sonrisa y las carcajadas?

-La risa cura el alma y nosotros sabemos que durante dos horas a alguien le alegramos el día, y eso no tiene precio.

¿Hay algún tema del que Les Luthiers nunca harían humor? ¿Por qué?

-Supongo que no nos meteríamos con alguna enfermedad o algo que sea muy delicado para la sociedad. Pero después, de todo se puede hacer humor.

¿Y cuáles son los asuntos que les inspiran para crear un número, qué temas les interesa llevar al escenario?

-Nos gustan las cosa simples, las cosas cotidianas . Llevamos al límite del absurdo esas situaciones. Nos divierte mucho porque son cosas con las que la gente se puede identificar.

¿Nos les parece que últimanente andamos todos muy mustios en el mundo y que nos falta sentido del humor? ¿Qué es lo que nos ocurre y qué vacuna o solución tiene esta situación?

-Es difícil la respuesta, me parece que estamos muy inmersos en una locura general que nos saca de foco, nos lleva a olvidarnos de disfrutar la vida. Nos hacemos problemas por lo que realmente no tiene relevancia y nos olvidamos de las cosas simples. Por eso digo que nosotros logramos que por un rato la gente se olvide de sus problemas.

El último espectáculo de nueva creación que vimos de Les Luthiers fue Lutherapia, después han venido tres antologías, ¿a qué se debe? ¿Tienen previsto componer una nueva obra próximamente?

-Por el momento no, hay mucho material en estos 50 años que ya está probado y sabemos que la gente va a disfrutar. Lo nuevo genera mucho estrés y mis compañeros ya están cansados después de tantos años y prefieren ir a lo seguro. Lo que no quita que se compongan obras nuevas, pero no creo que un espectáculo entero.

¿Qué queda de aquellos muchachos que emprendieron esta aventura artística humorística allá por 1967?

-El mismo espíritu pero con canas. Salen a escena con el mismo entusiasmo que hace 50 años.

¿Son de los que sienten nostalgia o prefieren pensar que cualquier tiempo pasado simplemente fue anterior?

-Esa frase es muy Lutheriana. La segunda opción.

Por último, ¿cómo animarían a los espectadores navarros a que asistieran a alguna de sus funciones?

-Simplemente decirles que no se van a arrepentir, solo tienen que llevar sus mandíbulas bien lubricadas porque no van a parar de reír.

las claves

“Tengo la difícil misión de sustituir a Daniel Rabinovich;él me dio su bendición y es suficiente”

“De momento no habrá espectáculos nuevos;hay mucho material en estos años que hace disfrutar a la gente”

“Sabemos poco de Mastropiero, solo que sus composiciones siguen siendo espantosas”