Dudas razonables

Alguien le hizo algo a algunos

Por Tomás de la Ossa - Martes, 14 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Al principio me recordó al pobre K de Kafka, ése al que procesan (y ajustician) sin saberse nunca el motivo. Después caí en la cuenta de que se parecía más al Sherlock Holmes de Gila, ése que detiene al asesino a base de indirectas: “Alguien ha matado a alguien”. Pero creo que la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) llegó aún más lejos, porque su comunicado se podía resumir así: “Alguien de Podemos le ha hecho algo a algunos periodistas”.

- ¿A qué periodistas?

- No lo vamos a decir, para evitar represalias.

- ¿Y quién de Podemos ha sido?

- Algunos.

- ¿Y qué le han hecho a los periodistas?

- Cosas terribles.

Quien habla es la presidenta de la APM, Victoria Prego, la entusiasta propagandista de la Transición Modélico-Ejemplar-Campechano-Chachi-Pistachi, a la que aún se puede ver en acción en diversas tertulias ultracentristas.

Y de fondo, para los amantes de las casualidades, la decisión de la Comunidad de Madrid, con votos de PSOE, Podemos y Ciudadanos, de no subvencionar ya con 8,6 millones anuales los seguros médicos de los afiliados a la APM.

Y, para colmo, sin que parte de la junta de la APM conociera el comunicado.

Pero todo eso daba igual: una noticia sin qué ni quién ni cómo llegó a todas las portadas afectas al régimen, rebozada de comentarios como la comparación con lo que sufrían los periodistas en los años de plomode ETA.

Sinceramente, algunos esperábamos con fruición que fueran saliendo morbosos casos concretos -quizás miradas aviesas del avieso Monedero, o Echenique persiguiendo con su silla de ruedas a un periodista de 13TV, o Iglesias amenazando a otro con hablarle y hablarle todo un fin de semana...-.

Pero la propia APM nos quebró las ilusiones: “No son los dirigentes, sino un ejército en Internet cercano a Podemos”. Es decir, unos tuiteros haciendo lo que se hace en Twitter al hablar de política: chistes, memes e insultos.

Es el momento de darle a la APM -con suavidad, para evitarle sobresaltos- la noticia de que estamos ya en el siglo XXI. Bueno, no todos;algunos.