A Vicente Iráizoz

Maku Remírez de Luis - Martes, 14 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Me ha impresionado la muerte del hermano de una amiga mía en África, donde cooperaba con Red Deporte en el colegio de Salesianas de Lusaka, Zambia. Vicente ha gastado su vida con generosidad tratando de dar una oportunidad a tantos niños y jóvenes inmersos en la miseria, en un ambiente hostil. A través del deporte les ayudó a ocupar su tiempo libre de forma constructiva, a trabajar y convivir en equipo, a ilusionarse con un futuro distinto llevando a los estudios ese mismo espíritu de solidaridad. Salvando las distancias, me recuerda a ese otro gran navarro, San Francisco Javier, más presente estos días de las Javieradas: ambos fallecieron lejos de su tierra sirviendo a los demás. Nos dan ejemplo de que la mayor felicidad la encontramos en hacer felices a los demás. Descanse en paz, Vicente Iraizoz, un buen navarro. Un hombre de bien.