Mesa de Redacción

Carne de cañón abandonada

Por Joseba Santamaria - Martes, 14 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

rechazar y/o condenar parece una fórmula válida como respuesta política a los altercados protagonizados por una veintena de jóvenes, muchos menores, el sábado Iruña. No tiene más recorrido ni tiene sentido enzarzarse en un debate lingüístico sobre el significado político que cada cual le da a las palabras. Es una cuestión secundaria que pudiera dejar en un segundo plano el alcance real de los hechos. La vieja estrategia acción-reacción-acción que vimos hace dos décadas en este país, pero que también hemos visto en Madrid, Barcelona, París, Atenas, Berlín o Roma por parte de organizaciones extremistas y ultras de derecha o de izquierda. Un grupúsculo minoritario de la izquierda abertzale, sin apoyo social ni representatividad política, que no aceptó las conclusiones ni el resultado del debate que abrió el camino al final de la violencia de ETA y a la reconstrucción política de ese espacio político y social en el actual partido Sortu y la coalición EH Bildu recupera esquemas del pasado para intentar acaparar protagonismo político y mediático a costa de atacar a Asiron, a Bildu y a la imagen social de convivencia positiva del cambio político en Iruña y en Navarra. Una estrategia destinada al fracaso como ya ocurrió antes. Y lo hace enviando de nuevo a los jóvenes, casi siempre apenas críos, como carne de cañón. Y dejando a los detenidos, como ocurrió ayer, abandonados a su suerte con graves acusaciones encima. Eso es realmente lo grave, que las consecuencias de esos hechos acaban recayendo sobre sus protagonistas con altos costes personales, económicos, académicos, laborales, etcétera para ellos y para sus familias. No olvidar el pasado reciente.