Silbidos

En opinión del árbitro

Por Manuel Osorio - Miércoles, 15 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

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de las diecisiete reglas que componen el reglamento futbolístico, sólo las dos primeras, el terreno de juego y el balón, se rigen por criterios absolutamente objetivos. Las medidas son las que son y ahí no caben interpretaciones. Todas las demás reglas apelan al criterio del árbitro para su aplicación al juego.

Es en la regla cinco donde se lee el párrafo siguiente: “Las decisiones serán tomadas según el mejor criterio del árbitro de acuerdo a las Reglas de Juego y el espíritu del juego y se basarán en la opinión del árbitro, quien tiene la discreción para tomar las decisiones adecuadas dentro del marco de las Reglas de Juego”.

Indudablemente para el árbitro sería cómodo que su labor fuera más mecánica y menos subjetiva, pero el fútbol es un juego de procedencia anglosajona y su espíritu se basa en las voluntades. Es evidente que el árbitro no puede penetrar la mente de cada uno de los jugadores, sino que está obligado a interpretar por signos externos la intención de unos y otros. La tarea no es fácil y las decisiones resultan, forzosamente, opinables.

Las decisiones a criterio del árbitro adquieren una especial importancia en tres situaciones: la valoración de la voluntariedad en jugadas de manos, la interpretación de la interferencia en situaciones de fuera de juego y la aplicación de la ventaja para favorecer la fluidez de las acciones.

Ojo, hablar de opinión del árbitro no puede significar que cada colegiado haga lo que Dios le dé a entender. La opinión debe estar basada en un conocimiento exhaustivo de las Reglas y su aplicación, así como en una continúa unificación de criterios con los demás árbitros que participan en la competición.

La situación ideal pasa por árbitros bien preparados y con mucho sentido común complementados con la aceptación de prensa, público, espectadores y jugadores del espíritu subjetivo de nuestro juego y de la necesidad de que alguien, técnica y psíquicamente bien dotado, lo interprete.

El autor es vocal de Formación y Relaciones Sociales del Comité Navarro de Árbitros de Fútbol