La aldea global

Limones exprimidos

Por Txerra Díez Unzueta - Jueves, 16 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:10h

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hay personajes de actualidad que se han labrado su hueco en el olimpo de la popularidad a base de patear platós de tele, donde ha pasado por la prueba de fuego de las entrevistas, más o menos calientes, incómodas o guerreras. Miguel Ángel Revilla, político cántabro de tomo y lomo, es uno de estos figurantes de la galería de la notoriedad informativa que se ha convertido en parte de muchas salsas televisivas, sobre todo en La Sexta que con Iñaki López ha sabido conjugar imágenes de empatía con mensajes un punto populistas sobre la política de la última década. El pasado domingo pisó los platós de Risto Mejide, que cerraba temporada desde su sillón Chester in love,en el que se arrepanchigó en una postura mitad campechana, mitad escéptico de la realidad circulante durante los minutos de la anodina conversación que mantuvieron los dos figurones celebritiesde la tele hispana. Un adiós que enseñó un Revilla acabado, repetitivo y con más salazón que frescura argumental;y eso que no salió mal de audiencia y Bertín le espera hoy para darnos otra ración de un personaje exprimido, que tendrá nueva oportunidad para reivindicarse ante la audiencia como aquel tipo que convulsionaba el país y ponía nerviosos a los poderosos con su gracejo popular y sentimiento político de franca honestidad. En el apartado de presentadores consumidos, exprimidos y agotados está también María Teresa Campos, a la que su gran amigo y valedor Paolo Vasile, director general de Mediaset, le ha retirado venia y consentimiento porque las audiencias no pitan y el negocio es el negocio y la pasta manda. La popular presentadora ha sentido en sus carnes la mordida de la desafección y oscurecimiento en pantalla, y todo hace presagiar un final próximo y malhadado para quien ha gozado las mieles del éxito en una edad más de retiro que de actividad profesional. Los idus de marzo vienen contrarios para la malagueña.