De frente

Comerse la xenofobia

Por Félix Monreal - Jueves, 16 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Europa siguió ayer en vilo la jornada electoral y los resultados de los comicios en Holanda. La amenaza de un posible triunfo de la extrema derecha de Geert Wilders, que proclama la salida de la UE y una política xenófoba, empujaba a pintar escenarios que no solo cuestionan el proyecto de unidad europea -ya torpedeado por Gran Bretaña- sino que anticipaban un posible efecto dominó en el continente, que tiene en su agenda más inmediatas elecciones generales en Alemania y Francia. No ha ganado el Partido de la Libertad, pero su leve crecimiento en escaños es otra muestra de cómo se afianza el apoyo a los partidos que hacen del rechazo al ajeno bandera de su ideario. El peligro está ahí.

Pero más cerca, aquí mismo, tenemos nuestras pequeñas o grandes miserias. También hay un buen puñado de navarros que miran de reojo a los extranjeros sin militar en partidos ultra. Está pasando con los chinos. El pasado martes publicamos un titular que bien retorcido puede dar una impresión contraria a la que perseguía. Los chinos se comen Navarra, rezaba el encabezamiento de un reportaje sobre la presencia en la Comunidad de un programa de televisión que llevará a sus 375 millones de espectadores de audiencia las excelencias culinarias de esta tierra. Ese interés de China por lo que se cuece (y lo que se fríe y lo que se asa...) en Navarra no es nuevo;el pasado año también atrajo a su versión de Masterchef. Pero ese comerse Navarra puede dar pie a una doble lectura. En mi entorno no son pocos los que boicotean las tiendas regentadas por asiáticos o que juran que nunca pisaran un bar de su propiedad. Poco importa que, en la localidad a la que me refiero, la hostelería haya quedado en sus manos por abandono de los autóctonos o que los precios de sus mercancías sean una vía de alivio para las economías familiares más precarias.

La xenofobia que se extiende por Europa no nos es tan ajena, aunque no tengamos un Wilders o una Le Pen azuzando a las masas;de momento, en Holanda se llevó un buen mordisco.