Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

El Defensor del Pueblo Cuatro años de interino y sin relevo a la vista

Javier Enériz fue elegido Defensor del Pueblo en marzo de 2007. Cumplió su mandato en 2013;ningún partido propuso un sustituto y UPN y PPN pidieron la supresión del cargo. Ahora, el Parlamento admite que la situación sigue estancada

Un reportaje de Andoni Irisarri. Fotografía Javier Bergasa - Jueves, 16 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Javier Enériz, junto a la presidenta del Parlamento, Ainhoa Aznárez.

Javier Enériz, junto a la presidenta del Parlamento, Ainhoa Aznárez.

Galería Noticia

Javier Enériz, junto a la presidenta del Parlamento, Ainhoa Aznárez.

Si diez años en la vida de cualquier persona es un tiempo nada desdeñable, una década en términos políticos equivale prácticamente a una generación. Muchas cosas han pasado en la esfera pública navarra desde 2007. Por de pronto, dos legislaturas completas y la mitad de otra en las que se ha visto prácticamente de todo. El nacimiento y muerte de partidos cruciales, la caída de gobiernos que parecían llamados a perpetuarse eternamente, la ruptura de alianzas estrechísimas e incluso un histórico vuelco electoral, el de 2015, que modificó por completo el mapa político navarro.

Sólo un personaje ha sobrevivido a todos esos avatares ocupando el mismo puesto: el Defensor del Pueblo. Francisco Javier Enériz Olaechea (Pamplona, 1959) fue elegido el 15 de marzo de 2007 para relevar en el puesto a María Jesús Aranda, la primera en hacerse cargo de la oficina en 2001. Los votos de UPN (que por aquel entonces concurría junto con el PP) y CDN (una de esas siglas que ha desaparecido en este tiempo), partidos que por aquel entonces gobernaban Navarra en coalición, sirvieron para designar a Enériz como alto comisionado del Parlamento en su función de salvaguardar los derechos de los ciudadanos ante las instituciones. Su mandato estaba limitado a seis años, pero lo cierto es que un cúmulo de turbulencias desde 2013 ha provocado que esta misma semana, Enériz haya cumplido cuatro años desempeñando su trabajo con carácter de interinidad.

A día de hoy, no hay un sustituto y tampoco parece que la designación de un nuevo Defensor del Pueblo ocupe un lugar prioritario en la agenda política, además de que la mayoría cualificada (de al menos 30 de los 50 parlamentarios) que se precisa para su elección sólo ha evidenciado la imposibilidad de los grupos para consensuar un candidato que dé, con cuatro años de retraso, el relevo al actual titular del cargo.

upn y pp querían que se eliminaseLa interinidad de Enériz al frente de la oficina del Defensor del Pueblo comienza en marzo de 2013. Cumplido su mandato de seis años, el presidente del Parlamento, Alberto Catalán (UPN), declara el cargo vacante.

A partir de entonces, se abrió un mes para proponer candidatos que terminó desierto. Ningún grupo sugirió un nombre alternativo ni propuso que el propio Enériz siguiese en el cargo. Al contrario;UPN y PP, partidos que en 2007 habían impulsado y secundado su candidatura, pidieron directamente la supresión del cargo alegando que con la Defensoría del Pueblo estatal (dirigida por Soledad Becerril) era suficiente. Además, en 2008, Nafarroa Bai, con el apoyo del PSN e IU, cambió la norma y estableció que para designar al titular de la oficina sería necesaria una mayoría cualificada en la Cámara, de al menos tres quintos, y no la mayoría absoluta (de 26 votos) con la que salió elegido Enériz en marzo de 2007. Se pretendía, entonces, que el encargado de defender los intereses de los ciudadanos ante las instituciones no fuese el candidato de los partidos de gobierno, sino que fuese necesario el visto bueno de más fuerzas políticas. En cualquier caso, todo sumó para que en 2013, con el mandato cumplido, un Parlamento partido por el desastroso último Gobierno de Barcina junto con los socialistas fuese incapaz de consensuar un nuevo nombre para el que, además, no había votos suficientes teniendo en cuenta las intenciones expresadas por regionalistas y populares.

La situación sólo vuelve a abordarse en verano de 2015, una vez desalojados los regionalistas del poder en el Palacio de Navarra y con el PSN sumido en la irrelevancia institucional. Durante las negociaciones para la conformación del nuevo Gobierno, algunas fuerzas introdujeron la Defensoría del Pueblo dentro de las conversaciones, pero terminó por no concretarse nada. No hubo ninguna propuesta oficial (lo que habría abierto el proceso), pero el nombre que con más fuerza sonó fue el del excoordinador general de Izquierda Unida y exdirector general del INAP, Félix Taberna, a propuesta del PSN. La iniciativa de los socialistas no gustó en I-E y no habría tenido el visto bueno del cuatripartito. Ante la negativa del PSN a barajar otros nombres, la situación volvió a encallarse. Y hasta hoy.

Las siete fuerzas que conforman el Parlamento admiten que el proceso está en punto muerto y que el tema no es una prioridad, además de que el actual sistema de mayoría cualificada dificulta la toma de la decisión, al tener que sumar necesariamente a los votos del cuatripartito los de UPN o los del PSN. Mientras, si nadie lo evita, Javier Enériz camina ya hacia su quinto año en interinidad y su undécimo curso como Defensor del Pueblo.