Otro numerito de UPN en el Ayuntamiento

La regionalista caballero protagoniza un desplante hacia el alcalde abandonando la sala cuando asiron tomó la palabra para responderle

Un reportaje de Kepa García - Jueves, 16 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

“No puede ser que sigan sin respetar al resto de portavoces, es un mínimo de educación”

Ya no es necesario que el asunto a debate pueda ser catalogado de polémico o peliagudo. Ni tan siquiera hace falta que las diferencias entre los grupos municipales sean de envergadura o que algún portavoz pueda perder las formas en el fragor de las réplicas y contrarréplicas. En el Ayuntamiento de Pamplona el grado de tensión ha alcanzado tales niveles que basta cualquier excusa, cualquier tema, para que salten rayos, truenos y centellas.

El grado de enfrentamiento y el mal ambiente que la labor opositora del grupo municipal de UPN están generando provoca situaciones como la de ayer en la comisión de Urbanismo, en la que todos los grupos municipales estaban de acuerdo en una materia con tan poco margen para alterar los ánimos como la instalación de una zona de juegos infantiles y una fuente en Etxabakoitz, pero la sesión acabó con bronca y el desplante de la edil de UPN María Caballero hacia el alcalde de Pamplona, abandonando la sala de plenos cuando Joseba Asiron tomó la palabra para contestar a una intervención suya.

Previamente, el alcalde había solicitado que se respetara la intervención de Joxe Abaurrea después de que algún comentario procedente desde la bancada regionalista le hiciera perder el hilo. No les gustó el aviso, sobre todo a María Caballero, que acusó a Asiron de parcialidad y salió de la sala vociferando al ver que tenía intención de volver a referirse a ella.

La estrategia viene de lejos, casi desde el inicio mismo de la legislatura del cambio, aunque ha sido en este segundo año de mandato cuando la oposición regionalista de enfrentamiento permanente se ha agudizado.

joseba asiron

Alcalde

El último episodio ocurrió el 21 de febrero, con motivo de la aprobación de los presupuestos, cuando desde la bancada de UPN, con su líder Enrique Maya a la cabeza, se lanzaron gritos y se alteró el orden normal de la sesión al no estar de acuerdo con la forma de proceder del alcalde a la hora de dirigir los plenos.

Consideran que Asiron es especialmente puntilloso con ellos, que a la mínima les llama la atención y que no les deja comportarse con naturalidad. La perspectiva es muy distinta desde el punto de vista de los grupos del equipo de Gobierno, que acusan a los regionalistas de no respetar los turnos de palabra del resto de portavoces con comentarios a viva voz, de intervenir cuando les place y de no terminar de asumir que son otros los que ahora tienen que dirigir las sesiones y comisiones.

Por mucho que se lo haya propuesto y de sus varios intentos para poner fin a esta situación, el alcalde observa que un día sí y otro también su autoridad es puesta en cuestión y que no consigue que los regionalistas, especialmente desde los asientos que ocupan Ana Elizalde y María Caballero, hagan caso de sus observaciones.

La sesión de ayer de la comisión de Urbanismo comenzó mejor de lo que terminó, con buen tono en las intervenciones y la decisión unánime de los portavoces de apoyar una iniciativa del PSN para reparar el pavimento del bulevar de Etxabakoitz y sus dotaciones, e instalar una nueva zona de juegos infantiles y una fuente. Se solicita “la urgente reparación de las zonas más dañadas y peligrosas del pavimento urbano del boulevard de Etxabakoitz norte, ubicado entre las calles Remiro de Goñi y avenida de Pamplona”. Asimismo, se pide “la reparación y mejora las instalaciones para juegos infantiles y de mesas de ping pong en él existentes, y la instalación de una nueva zona de juegos infantiles en su parte sur y de una fuente”.

Para los pamploneses, fue lo único positivo de la sesión. El resto, mejor olvidarlo.