El 72% del agua que consume Cadreita se pierde en fugas o en usos “no controlados”

Cuatro de las seis entidades riberas que la gestionan ofrecen agua “no buena” a los consumidores

Fermín Pérez-Nievas - Jueves, 16 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Campos de regadío de Tudela con el perfil de la capital ribera al fondo.

Campos de regadío de Tudela con el perfil de la capital ribera al fondo. (FERMÍN PÉREZ-NIEVAS)

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Campos de regadío de Tudela con el perfil de la capital ribera al fondo.

tudela- El 71,53% del agua que consume Cadreita se considera que tiene un uso “incontrolado”, es decir, que se pierde en fugas, en consumos no registrados por fraude o por autoconsumos municipales o de otro tipo que no se controlan (determinadas dependencias públicas, riego, baldeo de calles...). Así lo pone de manifiesto el estudio que presentó el Gobierno de Navarra bajo el título Abastecimiento de agua para uso urbano e industrial en la Ribera de Navarra. Diagnóstico de la situación actual en diciembre de 2016 para debatir las posibles alternativas para llevar agua de boca de calidad a la Ribera.

En ese mismo informe se apunta que cuatro de las seis entidades que gestionan el agua en la Ribera ofrecen una calidad clasificada como “no buena” porque se trata de un agua “de dureza media con mineralización notable. Puntualmente presenta incumplimientos materia orgánica, nitratos, fósforo y plaguicidas”. En esta situación se encontrarían Cortes, la Mancomunidad de Cascante, Cintruénigo y Fitero (que además tienen fosfatos), la Mancomunidad de Aguas del Moncayo y la Junta de Aguas de Tudela. Por contra, Cadreita, Valtierra y Arguedas tendrían agua “buena”.

cadreitaDe los 653.142 metros cúbicos que consume Cadreita al año, 467.179 se pierden o no se registran, lo que significa 614,7 litros por habitante y día;cinco veces más de lo que consumen para uso doméstico. Ese hecho hace que mientras el consumo de Tudela (uniendo vecinos, industria y riego) sea de 339 litros por habitante y día, el de Cadreita casi se triplique y llegue hasta los 859,48 litros. Superior a los 403 de Cortes o 402 de Cascante, Cintruénigo o Fitero pero nada que ver con los escasos 159 litros por vecino y día de Arguedas o Valtierra.

En este sentido, la capital ribera ha mejorado mucho la eficacia de sus instalaciones dado que apenas ronda el 18% de usos incontrolados, aunque otras localidades a las que sirve agua como Fustiñana y Fontellas (34%), Cabanillas (45%) o Castejón (60%) tienen porcentajes superiores a Tudela.

En el estudio se hacen cálculos para la mejora en 2030 y se señala que Cadreita y los otros municipios deberán reducir sus fugas en un 81% mediante “un análisis de sus redes, detección de consumos no controlados bien por fraude o por autoconsumo municipal (determinadas dependencias públicas, riego, baldeo de calles...), análisis del estado del parque de contadores, preparación de un plan de acción para disminución de incontrolados con proyecto para eliminar fugas y plan para facturar consumos fraudulentos”.

la calidadPor otra parte, el informe hace referencia a la calidad del agua de las entidades que la gestionan en la Ribera. Según indican, las aguas brutas procedentes del Ebro tienen “durezas y mineralizaciones elevadas, así como contenidos en materia orgánica, altas concentraciones de nutrientes y con mucha frecuencia concentraciones microbianas que pueden llegar a ser desmesuradas. Estas concentraciones obligan a un tratamiento muy intensivo, pero las otras condiciones (dureza, mineralización...) no desaparecen con los tratamientos propuestos. Algunas de estas características son problemáticas. La presencia de elevadas concentraciones de sales produce problemas sanitarios en algunas capas de población”.

Según se detalla, los nutrientes en concentraciones altas son “poco adecuados para aguas de consumo”, y se añade que la existencia de plaguicidas es algo “relativamente frecuente en las aguas del río Ebro y afluentes, y hay que tener en cuenta que en lo sucesivo, en cuanto se incorporen a la normativa numerosas sustancias contaminantes emergentes, es muy probable que se encuentren en esta zona, dado que su cuenca de recepción alberga a más de un millón de personas y una fuerte actividad industrial, ganadera y agrícola”.

Para tratar de evitar la contaminación que porta el Ebro y el Queiles, la propuesta de cara al futuro proyecto del Canal de Navarra se centra en emplear agua, principalmente de Yesa (a través de El Ferial) y del Canal de Navarra. “Sería necesario realizar una conducción que lleve el agua desde el Canal de Navarra hasta la ETAP de Tudela. Esta infraestructura de transporte podría entregar el agua sin necesidad de bombeo. Asimismo, sería necesario la conexión del Canal de Navarra con la ETAP de Cascante-Cintruenigo-Fitero. Las infraestructuras se completan con la conducción para llevar el agua a Cortes, así como conducciones de interconexión”.