La charla

Mira tú por dónde

Por Álvaro Meoqui - Viernes, 17 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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nos decían de pequeños que nuestras antípodas estaban en Australia. Que si te ponías a excavar un agujero en la tierra que pisabas, llegarías al país de los canguros. Resulta que no es verdad. Resulta que de llegar a algún lado, cosa complicada, sería a Nueva Zelanda. Mira tú por dónde.

Pero como yo tengo esa idea metida en mi cabeza voy a contarles una historia con forma de cuento.

Érase una vez un niño que estaba viendo un partido de fútbol por aquí. Él no jugaba, decía que no le gustaba. Era una locura ver ese partido, entrenadores poseídos, padres y madres de los nervios, niños llorosos porque quedan 8 minutos de juego y todavía no los han sacado. En fin, un clásico del fútbol de niños. Así que nuestro amiguito se agobió tanto que se quiso meter debajo de la tierra. Empezó a escarbar con tanta insistencia hacia abajo que al poco rato estaba ya en Australia. Mira tú por dónde.

Curiosamente la cabeza del chaval se asomó precisamente a otro partido de niños, pero australiano. Su sorpresa fue mayúscula. En ese país tan lejano han impuesto un método para que el fútbol base sea fútbol base.

Ese método es a nivel nacional y se lleva a cabo con rigidez. Su principal idea es que los entrenadores aprendan a enseñar. Algo que por aquí no es muy habitual, por desgracia. Basan su trabajo en el buen manejo del balón y las dificultades aumentan cada etapa. Un acierto a mi entender.

Para poner la guinda a ese pastel tienen otras normas que me maravillan. Las clasificaciones no son públicas y no hay un campeón a final de temporada. Cada cinco partidos se revisan los marcadores y se reestructura el campeonato para que cada equipo juegue con su nivel. Para mí, esto es espectacular. Como norma reina tienen el silencio en la grada. Ninguna orden a los niños, ni una. Ni pasa ni tira ni leches. La toma de decisiones es del niño. Sólo aplausos por favor. Por cierto, a nuestro niño allí le gusta el fútbol. Mira tú por dónde.

El autor es Técnico deportivo superior