El congreso tumba el decreto de la estiba en un varapalo histórico que evidencia la debilidad del gobierno

Es la primera vez desde 1979 que un Ejecutivo no logra la mayoría simple necesaria para convalidar un decreto ley

Rajoy guarda silencio mientras desde el PP se vuelve a agitar el fantasma de las elecciones anticipadas

Viernes, 17 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Alegría de los estibadores en la tribuna del Congreso.

Alegría de los estibadores en la tribuna del Congreso. (Foto: Efe)

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Alegría de los estibadores en la tribuna del Congreso.

pamplona- La votación para la convalidación del decreto ley sobre la estiba portuaria ha supuesto un varapalo histórico para el Gobierno y la constatación de la debilidad del Ejecutivo de Rajoy. Es la tercera vez en la historia de la democracia que no se convalida un real decreto ley, después de que en 1979 con UCD la Diputación Permanente rechazara la convalidación de la prórroga de la actuación de la Junta Central de Acuartelamiento y, en 2006 con el PSOE, la norma relativa a impuestos sobre el tabaco, aunque en este caso por un error en la votación que fue subsanado inmediatamente.

El decreto ley del Gobierno para reformar del sector de la estiba portuaria no logró superar la preceptiva convalidación en la Cámara Baja al registrarse 175 votos en contra, los de PSOE, Podemos, ERC, la antigua Convergència (PDeCAT), Compromís, EH Bildu, Coalición Canaria y Nueva Canarias, frente a los 142 votos a favor que sumaron el PP, sus socios electorales de UPN y Foro Asturias, y el PNV. Ciudadanos optó por la abstención (32 votos más un error en Podemos de Íñigo Errejón).

El texto legal, en vigor desde su publicación en el BOE y que ahora queda anulado, tenía como objetivo liberalizar el sector de la estiba, el de los trabajadores que se encargan de cargar y descargar los barcos en los puertos, con el fin de que cumpla con la normativa europea sobre la liberalización del sector, que actualmente contraviene, y evitar que el Tribunal de Justicia de la UE imponga por ello una sanción a España que el ministro de Fomento ha cifrado en 134.000 euros diarios a partir de ahora. A ellos hay que sumar los 23 millones de sanciones acumuladas desde la resolución que la justicia europea adoptó en 2014.

No obstante, el decreto ley, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 24 de febrero, ha llegado a su debate en el Congreso sin que se lograra alcanzar un acuerdo en el ámbito laboral de la reforma con la patronal y los sindicatos del gremio. La mayor parte de los grupos parlamentarios vincularon su respaldo a la reforma a que tuviera el respaldo del consenso del sector, algo que no ha ocurrido. Tanto el PSOE como Unidos Podemos y la mayoría de la oposición recriminaron al Ejecutivo no haber pactado un decreto que debía tener el consenso de patronal, sindicatos y partidos políticos.

silencio y eleccionesTras la investidura de Mariano Rajoy, el PP ha perdido numerosas votaciones en el Pleno del Congreso y en las distintas comisiones parlamentarias, dada su precaria mayoría, pero hasta ayer no había visto la derrota de una iniciativa legislativa del Gobierno.

El 15 de noviembre de 2016, en la primera sesión plenaria del Congreso tras la formación del Gobierno, el PP ya vio como la oposición aprobaba, pese a su voto en contra, la toma en consideración de una proposición de ley del PSOE para paralizar la aplicación de la Ley Educativa del ministro José Ignacio Wert, una reforma cuyo debate había sido vetado además por el Ejecutivo. Una semana después, el 22 de noviembre, la oposición doblegó al Gobierno aprobando la toma en consideración de una proposición de ley de Podemos para subir progresivamente el Salario Mínimo Interprofesional. Además, los votos de PSOE, Unidos Podemos y las minorías territoriales tumbaron una moción pactada por PP y Ciudadanos con los ejes de un pacto por la despolitización de la justicia. El 20 de diciembre de 2016 el PP perdió hasta cinco votaciones en el Pleno.

El varapalo histórico al gobierno supone un serio aviso al Gobierno, que anda estos días intentando armar una complicada mayoría para aprobar los Presupuestos contando fundamentalmente con Ciudadanos y PNV.

El bloqueo político evidenciado ayer supone un torpedo a la línea de flotación de Rajoy y cuestiona su tan ansiada estabilidad en una legislatura que se presume muy convulsa. Por eso no es de extrañar que desde el PP se haya vuelto a agitar el fantasma de las elecciones anticipadas.

Mientras, Mariano Rajoy guardó ayer su acostumbrado mutismo cuando las cosas se le tuercen y evitó hasta en tres veces dar explicaciones sobre lo ocurrido y su trascendencia política.

“Rajoy ha pasado de la mayoría absoluta a la debilidad absoluta”, subrayó gráficamente el portavoz parlamentario del PDeCAT, Francesc Homs.

Incluso Ciudadanos, su sociode legislatura, cambió ayer del sí a la abstención, dicen que después de comprobar que el Gobierno no había afrontado con la suficiente seriedad las negociaciones con los trabajadores de la estiba. En el PP aseguran que el miércoles el partido de Rivera les aseguró su voto a favor hasta tres veces y que no ha sido hasta las nueve menos cinco de la mañana cuando les han comunicado su abstención, algo que ha contrariado enormemente a las filas populares. En el PP interpretan este movimiento como una espantadade Ciudadanos, que no ha querido apuntarse a la derrota, sino al caballo ganador.

Pese a todo, el PP está convencido de que, pese a lo simbólico de la derrota, no tendrá coste político para el Gobierno, sino económico para los ciudadanos que deberán pagar la multa europea de sus bolsillos, y para los grupos de la oposición que le han dejado solo. O casi, porque el PNV, que esta semana lograba el apoyo de los populares para los presupuestos vascos votó con el Ejecutivo en el Congreso. - R. Martín

las claves

Nuevo decreto con el apoyo de Ciudadanos. El ministro Iñigo de la Serna tiene intención de volver a reunirse con los estibadores el martes lograr un acuerdo. Después el Consejo de Ministros aprobaría un nuevo decreto y lo llevaría otra vez al Congreso para ser convalidado, ya que el grupo de Ciudadanos lo ratificará si hay acuerdo con el sector.

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fecha tope. El plazo para hacer todas estas gestiones es muy breve, porque es Bruselas quien ha obligado a España a que liberalice la estiba. Europa ha dejado en stand b y la multa hasta el día 24 de este mes, pero a partir de esa fecha, la Unión volverá a sancionar a España por no haber solucionado el asunto.

La ley mordaza, próximo escollo. El próximo escollo en sus planes se lo podría encontrar el Gobierno el martes, cuando el PSOE defienda en el Congreso su Proposición de Ley para derogar la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como ley mordaza. El texto de los socialistas no recoge simplemente acabar con la norma que apoyó en solitario el PP en la pasada legislatura, sino derogar los artículos que en 2015 la oposición llevó al Constitucional, y que éste admitió a trámite.

Segunda multa. España no podrá evitar los 23 millones de multa que le impuso en 2014 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por no liberalizar el sector de la estiba, pero podrá librarse de 134.000 euros diarios adicionales si cumple con sus obligaciones antes de que la corte dicte un segundo fallo.

incidente PP-POdemos

brazaletes

y matonismo

Ofensas y amenazas. Mientras los partidos defendían sus posiciones, el hemiciclo se llenó de gritos, abucheos, chillidos y protestas. Entonces intervino Miguel Barrachina, diputado del PP, quien afirmó que “he aguantado muchas amenazas como para que vengan a amenazarme los del brazalete”, dijo sobre el símbolo con el que Unidos Podemos celebró el día de la mujer. Y estalló una bronca que enfrentó a gritos a representantes de los partidos de Rajoy e Iglesias. “El señor orador (en referencia Barrachina) ha referido a que mi grupo parlamentario estaba amenazando”, describió Irene Montero tras invocar el artículo 71 del reglamento (“ofensas”) para intervenir. “Es radicalmente mentira”, continuó la portavoz parlamentaria de Unidos Podemos. “Le pido que lo retire. El matonismo del grupo parlamentario popular también merece una reflexión”. “Efectivamente, he dicho que Podemos amenaza”, le contestó Barrachina.