‘El robo de la catedral’, resuelto por José Luis Díaz Monreal

El autor pamplonés revive en su nueva novela el saqueo del tesoro de la catedral de Iruña en 1935

Ana Jiménez Iñaki Porto - Viernes, 17 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

El historiador, con un ejemplar de su nuevo libro, una historia “verídica en su mayor parte”.

El historiador, con un ejemplar de su nuevo libro, una historia “verídica en su mayor parte”.

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El historiador, con un ejemplar de su nuevo libro, una historia “verídica en su mayor parte”.

pamplona- Un relato que no es real, pero que muy bien pudo serlo. Esa es una de las premisas de El robo de una catedral, la nueva obra de José Luis Díaz Monreal y que ayer presentó en la librería Auzolan, junto a Javier García Clavero, coeditor del libro, editado por Pamiela.

El autor, con la documentación histórica como punto de partida, se apoya también en su imaginación para narrar un hecho real: el robo en el verano de 1935 del importante tesoro artístico que albergaba la catedral de Pamplona.Aquel suceso tuvo repercusión nacional, ya que había piezas con un valor incalculable.

Se trata de la primera novela de Díaz Monreal, que ya había publicado relatos históricos. Originalmente, El robo de una catedral también iba encaminado hacia el género de ensayo, pero algo llamó la atención del historiador durante su trabajo de documentación. “Leyendo el sumario, cuando llegaba algún personaje eclesiástico, la Policía y el juez se retiraban y pasaban de puntillas”, desveló Díaz Monreal.

Esta pasividad interesó al autor, ya que, a sus ojos, alguien de dentro del cabildo fue clave en el robo, tal vez no en la acción directa pero sí en facilitar una información indispensable, aunque no quedase demostrado.

Díaz Monreal recuerda el contexto que abrazaba a la Comunidad Foral entonces: las elecciones del Frente Popular, al término del sumario se produjo el golpe de Mola... La religiosidad que existía en Navarra unida al gran poder que atesoraba la Iglesia respalda aquel proceso del juez instructor y de la Policía, según el autor.

Esa posible historia toma forma de novela de la mano de José Luis, que ha inventado una primera parte y un final, pero manteniendo durante gran parte de la obra los hechos reales, y en lo imaginado procuró seguirlo. Aunque, tal vez, lo que ocurrió realmente no difiera mucho de su narración. “No tengo pruebas, pero después de esta labor de análisis he llegado a esa conclusión”, afirma Díaz Monreal.

filtrar la documentaciónDurante el proceso creativo y para afianzar su paso del ensayo a la novela, Díaz contó con el asesoramiento de Javier García Clavel, quien ayer alababa el trabajo realizado por el historiador.

“José Luis decide asomarse a un estilo que no es el suyo, con un espíritu de aprendizaje continuo”, valoró el coeditor. El núcleo narrativo estaba presente, pero el autor tuvo que filtrar la documentación y que todo permaneciese al servicio de la trama.

También se crearon personajes con conflictos que funcionasen en novela: tres son inventados, el resto no, y van con nombres y apellidos. “Es una novela policiaca pero sin policías”, declaró su autor, ya que ninguno de los protagonistas lo es. Además de la acción de novela negra, también se retrata cómo se vivía en la Iruña de 1935 a través de historias secundarias.

Aquel nombrado proceso judicial se cerró en falso y terminó con un juicio a mitades de 1937, eran cuatro acusados y se castigó a dos, con penas muy leves. “Interesaba no meter ruido”, afirmó Díaz Monreal. El autor opta por cerrar su libro con un capítulo que narra los hechos tal y como fueron... o quizás lo que realmente sucedió sea todo lo narrado antes. “Muchas veces, la realidad es superior a la imaginación”, concluyó ayer Diaz Monreal.

en corto

Trabajo de investigación. El autor ha realizado una gran labor de documentación basada en el sumario (más de 1.200 documentos), publicaciones de medios y una investigación privada encargada por los canónigos para “depurar responsabilidades”.

14 capítulos y el ‘¿Qué sucedió realmente?’. La novela se compone de catorce capítulos que narran la historia y consta de otro capítulo titulado ¿Qué sucedió realmente?en el que Díaz Monreal describe los hechos tal como fueron. Además, también hay documentos gráficos y dos anexos.