Iker Zia y Rubén Matilla voz y guitarra de The icer company

The Icer Company: “Buscamos noquear a la gente con una luz que no entiendan pero que les dé esperanza”

Viernes, 17 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

(Foto: Mauricio Olite)

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pamplona- Iker Zia (voz y guitarra) y Rubén Matilla (guitarra) desgranan las claves del nuevo disco de The Icer Company, un proyecto cuyas letras en euskera nacen de relatos aportados por 13 personas ajenas al grupo.

En esta ciudad imaginaria que es Belurbe, ¿cuál es el papel de The Icer Company?

-Iker: Igual es un poco pretencioso, pero The Icer Company ha sido el Dios de la ciudad, porque somos sus creadores... Pero no, nos gustaría que The Icer Company fuera el que observa, porque las historias han venido de fuera, y en este sentido hemos gestionado el marco de la ciudad imaginaria, pero no hemos escrito en primera persona ningún relato ni ninguna historia, por lo tanto no tenemos un papel protagonista. Nos gustaría ser más bien conductores o narradores de lo que pasa en Belurbe. Y, por otra parte, nuestra aportación sería nuestro bagaje, nuestras canciones anteriores, que en cierto modo también forman parte de Belurbe.

Trece relatos, trece historias, trece canciones, un disco... ¿Podemos definir el álbum como conceptual?

-Iker: Yo no entiendo un disco que no sea conceptual. En cuanto escribes unas canciones que vas a reunir bajo un título, ya lo haces con un criterio, no solo son las canciones que has compuesto en un determinado periodo de tiempo. Siempre hay un concepto, un título... En este sentido, el disco que no sea conceptual me parece pillado por los pelos;me gusta pensar que todos son conceptuales.

Bien, ¿pues cuál el concepto que da unidad a Belurbe, al margen, lógicamente, del ya citado que todas las historias acontecen en ella?

-Iker: El compacto ha sido trabajado de un forma un tanto peculiar. Ya que primero compusimos todas la música de todas las canciones, sin las letras ni tan siquiera la melodía de voz... Así que, de repente, me encontré con trece canciones que no tenían contenido, y no sabía qué podía contar, eran muchas... Y no me atreví a escribir utilizando fórmulas vacías o repitiendo lo de siempre. En resumen, no me sentía capaz de encontrar 13 contenidos interesantes, lo que derivó en un momento de crisis: “¿Qué cuento yo para que no sea un disco sin más?”. Hablando con amigos, me hicieron ver que, si las canciones eran muy diferentes entre sí, y a ti no te ha pasado nada como para dotar de contenido a todas, igual lo que tienes que hacer es inspirarte en lo que ves, en lo que escuches o en lo que te cuentan”. Y decidí hacer una especie de experimento narrativo, pidiendo a gente de mi entorno que me contaran una historia, en formato de micro relato;no letras, sino textos, con tema libre. Y de ahí sacaría trece conceptos, ideas o historias. Eso sí, todas ellas, con mi obsesión de darle un marco, debían desarrollarse en Belurbe... Que, en el fondo, Belurbe es hablar de nuestro entorno;al principio queríamos que fuera muy amplio, describiendo la realidad de esa ciudad o lo que sea, pero nos dimos cuenta de que era muy ambicioso. Y al final se ha quedado en un relato del entorno de la banda, o como me dijo mi tío, “el relato de tu generación”.

Una vez con los textos, ¿cuál ha sido el criterio o el modo para asignarlos a una canción concreta?

-Iker: Lo primero que hice fue extraer un concepto de cada relato y a partir de ahí adjudiqué cada uno a una canción. Ninguno de los autores de los relatos, una vez que me los pasaron, escuchó las canciones hasta que estuvieron terminadas. Es más, las letras se terminaron casi en el último momento antes de entrar al estudio, ya que fue un proceso muy rápido.

-Rubén: Nosotros hemos dejado que Iker trabaje con libertad las letras porque sabemos que no nos va a fallar, y sabe casar muy bien letra y música con lo que la banda quiere hacer: transmitir, que llegue algo por algo.

Lo que está claro es que, musicalmente, se asienta un sonido propio pero, eso sí, dejando atrás las reminiscencias folk y haciendo especial hincapié en las atmósferas.

-Rubén: Es algo que siempre nos ha gustado mucho, y junto con el concepto lírico, está el de la atmósfera. Es decir, a qué suena, cómo suena... Transmitir. Además, nosotros todavía somos de esos que escuchan el disco entero, intentando adivinar al final que sensación te ha transmitido el álbum completo, incluso rememorando momentos concretos de cada canción. Y hemos querido reflejar eso, las influencias diversas de cuatro personas muy diferentes pasadas por nuestro propio filtro;lo importante es que todas suenan a The Icer Company.

-Iker: Por otra parte, este es el primer disco compuesto por The Icer Company como tal. Y hemos tenido que aprender, empezando por improvisar, lo que hizo que, al principio, se nos fuera la olla mogollón. De hecho, podíamos haber ido por las atmósferas pero mucho más allá, e hicimos un esfuerzo de contención para centrarnos en hacer canciones. Pero sí que ese punto de transmitir atmósferas dejado su poso en los temas.

Sorprende que, aun viniendo de autores que no tienen relación entre sí, haya casi un denominador común que aparece con frecuencia en las letras: las dudas.

-Iker: Así es, y digamos que eso puede formar parte de las conclusiones del experimento o del disco. También hay otro concepto que se repite: la figura del que se ha ido, ya que mucha de la gente que ha escrito está o ha estado fuera. Y ahora estamos en la segunda vuelta de este fenómeno: el regresado. Te fuiste porque tenías unas expectativas, ahora has tenido que volver y surge una nueva duda: ¿qué pasa al volver? “Sin la valentía del que no sabe, con la del que ha experimentado, con la rabia del que ha sido apartado y con la seguridad de lo vivido”, decimos al respecto en Gotorlekura.

¿Es un disco para la esperanza?

-Iker: Yo creo que sí, porque, desde el principio, queríamos que fuese un álbum que tuviese más luz, más colores, más fuerza y energía. Y, por otra parte, algunas canciones tienen un punto de revolución, de rebeldía, de cambio, de punto de inflexión. Y una forma de cambiar las cosas es dejar a la gente noqueada, dándoles un rayo de luz que no entiendan pero que, de una manera diferente, marque un camino a la esperanza.

Y sin embargo, afirmáis saber cómo queréis morir...

-Iker: Es algo que tiene que ver con lo del regresado. Hay muchas dudas en todo...

-Rubén: Cuando Iker empezó con todo este experimento respecto a las letras, nos planteó esa pregunta: “¿Sabéis cómo queréis morir?”.

-Iker: Hay más certezas en el final que en el hacia dónde o en el camino. Mucha gente que está fuera piensa que es temporal, tiene la certeza de volver por ese cordón umbilical que te une a cosas que te importan de verdad. Yo, por ejemplo, no sé hacia dónde va a ir todo pero sé que quiero seguir haciendo música, con autonomía y con esta ilusión. Nuestra generación sabe más lo que no quiere hacer ahora que lo que quiere;si esto es lo que estaba prometido, es lo que no quiero. La certeza absoluta de todo da vértigo, y lo decimos: “Se han quemado los que no tienen dudas”.

-Rubén: Al final, la duda está en todo. En cómo suena la canción, qué va a ser de nosotros... Y frente a eso nos mostramos con este disco más optimista. Además, las dudas son las que te hacen avanzar, a partir de saber lo que no quieres hacer.

las canciones

Uhinak. Garra. Ironía. Luz.

Betirako. Bailar. Despojar. Rítmica.

Krisalida. Fresca. Madurez. Transformación.

Antagonista. Reflexiva. Oscuridad. Inquietante

Elefanteen Hilerria. Flow. Raíces.Arranque.

Mapa. Emocionante. Dulce. Intensa.

Ihesdun. Verdad. Nashville. Explosión.

Estatua. Calma. Popular. Concisa.

Error Code. Rock. Amanecer. Cambio.

Erlauntzan. Pop. Show.Marina.

Eztanda, Kea, Aterraldia.... Revolución. Recuerdo. Técnica.

Gotorlekura. Regreso 2.0. Fuerza. Misterio.

Amildegian. Culminación. British.Rotunda.