Música

La (lamentable) importancia de no apellidarse Smith

Por SerChi MarPiz - Sábado, 18 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:11h

CONCIERTO DE MARCELO ESCRICH SILENT TRÍO + INVITADOS

Fecha: jueves 9 de marzo de 2017. Lugar: sala Zentral. Incidencias: tercer concierto del Iruña Jazz Festival. Dos pases, el primero en trío y el segundo con músicos invitados. El público ocupó en su totalidad las mesas dispuestas para el café concierto, permaneciendo parte en pie en los laterales de la sala.

Si en vez de en un sello local como Errabal, Charlie Haden Songbookse hubiera publicado en un sello internacional a nombre de un músico con apellido foráneo, pongamos que hablo de Smith en vez de Escrich, posiblemente crítica y público estarían hablando de uno de los imprescindibles de 2016... pero estamos donde estamos, y funcionamos como funcionamos.

En este homenaje al contrabajista Charlie Haden, un proyecto que pasó de idea a CD en los apenas tres meses que van de Semana Santa a junio de 2016, Escrich ha sabido rodearse de dos músicos imprescindibles del jazz navarro, con quienes ha tocado en un buen número de proyectos: Luis Giménez (guitarras), y Alberto Arteta ( saxos). A ellos añadió en tres temas al acordeonista Javier López Jaso, al saxofonista Mikel Andueza y a la cantante Terela Gradín.

La cita de Zentral sirvió para presentar el proyecto en Pamplona, toda vez que Baluarte ha decidido hacer desaparecer tras tres ediciones el ciclo de propuestas locales Murajazz. Para ello Escrich recabó la colaboración de los invitados a su CD, organizando un concierto en dos pases. En el primero el grupo actuó a trío, invitando en el segundo a Jaso y Andueza;Gradín estaba anunciada pero no pudo asistir por motivos familiares.

La música de/o interpretada por Haden (magnífico compositor además de contrabajista), sirvió para estructurar el grueso del concierto;el resto incluyó las composiciones de Escrich incluidas en la grabación (tres Salmos para Charlie Haden y Mauro Urriza), además de su Milonga para Quintanilla.

Salmo Nº1 para Charlie Haden, Nice Eyes, First Song, dieron el pistoletazo de salida a un concierto que fue de más a mucho más. En esa muestra de amor que es un músico admirando a otro en la sinceridad del directo, Silent Trio mostró una complicidad que no es fácil de ver. Con la complicación que supone el dar sentido a esas melodías en directo, más en un formato reducido como es el de trío sin batería ni piano, hubo momentos en que los músicos -absortos en su papel-, no necesitaron de la habitual comunicación visual para mostrar una perfecta unión. In The Moment, Milonga..., y el homenaje a Urriza mencionados sirvieron para cerrar el primer pase y constatar que el directo es el mejor traje con el que vestir a una música como el jazz.

Lo mejor estaba por llegar. En el CD los invitados participan puntualmente junto al trío, aunque en el concierto lo hicieron en más de un tema, finalizando la cita con los cinco músicos sobre el escenario. Con López Jaso como invitado, Strange Meeting, Our Spanish Love Song y Waltz For Ruthsirvieron para mostrar la grandeza de la música que trufa la discografía de Charlie Haden. También para que Escrich -que aunque líder de la formación en ningún momento tuvo problema en ceder el papel protagonista a sus compañeros- se luciese nuevamente con un magnífico solo. Tras abandonar Jaso el escenario, Mikel Andueza -el segundo invitado- salió para recrear un Taney County sublime con su saxo y el de Arteta mano a mano, magníficamente acompañados por Giménez y Escrich. There In A Dream y Alone Together(que comenzó y terminó con Arteta y Andueza nuevamente mano a mano, en solitario esta vez), fueron el prefacio perfecto para que el quinteto terminase con el medley de los temas Blues In Motion / Bay City / Blues For Pat.

Del mismo modo que Escrich nos contó que imaginaba a Haden de niño jugando con la música, no es difícil imaginar una sonrisa en el rostro de este si hubiese tenido la oportunidad de disfrutar de tales muestras de cariño y admiración. Una sonrisa, por otra parte, no muy distinta posiblemente a la de los asistentes a un gran concierto.