La semana

Aunque la mona se pinte de seda...

por F. Pérez-Nievas - Sábado, 18 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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siempre me ha llamado la atención ese especie de picor que tiene el ser humano por el reconocimiento personal. Ese prurito que tenemos, inherente a la existencia, por que nuestro nuestro careto sea conocido por las esquinas y quede escrito en las páginas de los libros que hubo una vez alguien llamado Fermín Pérez-Nievas o Perico de los Palotes que pisó este planeta, y lo hizo con garbo. Eso puede ser hasta respetable y comprensible, dentro de unos límites. Pero gastarse decenas de miles de euros de quienes sí pagamos los impuestos en que los pasillos de un ministerio, del Congreso o del Senado se adornen con tu presencia va más mucho más allá del deseo de reconocimiento y se funde casi con cierto sueño faraónico. No me puedo creer que personajes como Francisco Álvarez Cascos quisiera gastarse 190.000 euros en que Antonio López le retratase para el Ministerio de Fomento (por suerte al final le frenaron). No es cosa de partidos ni de líneas ideológicas porque ahí tenemos al señor Bono (que milagrosamente recupera su cabellera) que invirtió 82.600 euros de nuestros bolsillos en que le hicieran su retrato del Congreso. No voy a entrar en el coste en sí del cuadro y qué tiene para que cueste eso porque, al menos de momento, no tengo mucha idea de arte. Pero quiero llamar la atención sobre el hecho de que Manuel Marín, su antecesor, decidió abaratar el coste del suyo y no hacer esos dispendios. Se puso sencillo y pagó 25.000 euros por una fotografía. ¡¡¡25.000 euros por una fotografía!!!! En fin que en esta hoguera de las vanidades el bipartito que hasta ahora ha gobernado el país en alternancia se ha gastado más de 1,3 millones de euros entre 1994 y 2014 en crear esta especie de pinacoteca del porque yo lo valgo. Soy el primero al que le gusta la historia y es bueno poner rostro a quienes han ocupado esos cargos, pero coincidirán conmigo en que se les ha ido de la mano. A estos nombres se podrían unir otros como José María Aznar (82.600 euros), Felipe González (idéntica cifra), Magdalena Álvarez (76.560 euros)... El especialista en despilfarro ha sido Fomento donde, además de quienes lucen la cartera, pagaron dos retratos del emérito rey (o viceversa) por 43.000 euros cada uno. Para más inri, el Ejecutivo asegura que se trata de una práctica habitual y que se cumple siguiendo “criterios de austeridad”. “Manda huevos...” que dijo el avergonzante Trillo.