Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Mesa de Redacción

Pagar por un tramo de autovía que no existe

Por Joseba Santamaria - Domingo, 19 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

otra vez más los navarros y navarras tendrán que cargar con las consecuencias económicas y presupuestarias de una pifia de la gestión pasada de UPN. Son sus cosas, esas cosas de las que UPN y PP no quieren hablar. Ni tampoco el PSN, que fue cómplice necesario en la mayor parte de aquella época de despilfarro y despropósitos. Quieren que queden en el olvido del paso del tiempo. Pero los hechos acaban delatándoles. Si hace pocas semanas el Tribunal Supremo obligaba a Navarra a pagar 48,3 millones más a los propietarios de los terrenos de la Ciudad del Transporte como punto final a un pleito que se arrastraba desde 2008, cuando UPN fijó un precio de indemnización muy inferior al que han reconocido finalmente los tribunales, ahora el mismo Tribunal Supremo ha elevado el coste del peaje en sombra por la Autovía del Pirineo en 60.000 euros al año, 1,8 millones más en el total del tiempo de concesión a la empresa adjudicataria. Un aumento del canon por 676 metros de autovía que ni siquiera se construyeron. Esto es, Navarra paga por un tramo de carretera que no existe porque el Gobierno de UPN cometió un error en el pliego de condiciones del contrato de adjudicación. Un monumento más a la dejadez política. Un suma y sigue de bombas que dejó en herencia en los cajones de la Administración foral y en los tribunales de justicia. Un cúmulo de ineficacia, clientelismo y pésimo uso de los recursos públicos. Las cuentas sobre el coste del denominado peaje en sombra para las arcas forales de la Autovía del Camino, de la Autovía del Pirineo y de las zonas regables del Canal de Navarra suponen un sobrecoste, durante los 25 o 30 años de concesión, de cientos de millones de euros que lastrarán los Presupuestos para varias generaciones. Un sistema cuestionado por la Cámara de Comptos en sus sucesivos informes desde 2007, que lo describen como un sistema de ingeniería presupuestaria y contable que puede encubrir el uso de la obra pública como una vía segura de negocio para entidades privadas a costa de los contribuyentes navarros. Esto es, cientos de millones de euros pasan a los bolsillos privados sin riesgo empresarial y apenas costes económicos y fiscales a costa del dinero público. Ejemplos que evidencian que también en Navarra, en aquellos años del boom económico con las arcas forales a rebosar en un momento de alegría financiera y fiscal, cientos de millones de euros se malemplearon en obras mal planificadas, con sobrecostes sin justificación objetiva y de más que dudoso interés general. El análisis sobre el alcance del despilfarro de los recursos públicos durante la gestión de los sucesivos gobiernos de UPN muestra un panorama desolador en proyectos, obras e infraestructuras de ninguna utilidad social, fallidas en sus objetivos iniciales -en buen aparte mera propaganda-, o carentes de viabilidad económica. Y aunque a UPN, PP y PSN no les guste hablar de ello, aquellas decisiones erróneas siguen lastrando hoy la capacidad presupuestaria de Navarra para revertir los recortes de derechos sociales en salud, dependencia, educación o atención social y para impulsar nuevas alternativas de desarrollo económico y empleo. Así se entiende que dediquen su tiempo político a elevar la anécdota al centro del debate, porque el peso de sus mochilas -el profundo agujero de despilfarro, déficit y deuda- les resulta demasiado pesado incluso a ellos.

Herramientas de Contenido

Más sobre Opinión

ir a Opinión »