Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Eres lo que ves y lo que bebes

Por Txus Iribarren - Domingo, 19 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Galería Noticia

El mapa del consumo de drogas, alcohol y cannabis parece diseñado por un independentista: Navarra, la CAV y los països catalans aparecen remarcados en un tono más oscuro. Sin cuestionar el rigor científico de los estudios y que en el Norte estamos educados en decir la verdad (hasta en las encuestas....) es un hecho que llama la atención. ¿Alguien se puede creer que en Andalucía se bebe menos, con medio año de sol y playa? Comparaciones al margen, lo cierto es que los técnicos del propio Gobierno de Navarra consideran que el nivel de consumo de estas sustancias entre los jóvenes, aunque estancado o a la baja, es aún demasiado alto. Y centran sus campañas preventivas en la necesidad de romper la valoración social normalizada o incluso positiva de determinadas pautas. Y en esto no se ha ido a mejor. Nuestra generación -los coetáneos que ahora tienen hijos preadolescentes- no está ayudando. No tengo ningún recuerdo infantil de ver a mis padres bebiendo por los bares o perdiendo el control con un cubata en la mano. Quizá porque la memoria es selectiva y nuestros domingos eran de mosto y frito de calamar... Ahora los vermuts son multitudinarios, lasgau-pasassin edad y gran parte del ocio bascula en torno al consumo de alcohol: egunas, poteos, fiestas, sanfermines, patrones, Navidad... Y al final eres lo que ves y lo que bebes. Y los más pequeños observan a los mayores pegados a un vaso o a un cigarro demasiadas veces. Y a sus amigos. El modelo social es ése. Y luego nos cogen por sorpresa los comas etílicos... Claro que siempre beben los hijos de los demás. “El mío no es de esos...” De ahí que las campañas de Salud Pública incidan en ver esto como un tema de salud no de costumbre social o valor cultural. Algo parecido pasa con el cannabis. Dejando a un lado la discusión científica sobre sus efectos terapéuticos o el debate político en torno a su legalización (donde Euskal Herria tiene un posición a la holandesa) se trata de un consumo acrítico socialmente. No se trata de perseguir injustamente -como algunos políticos y jueces-, sino de formar e informar. Y hay que saber que fumar y beber deja algo más que resaca.