Muere Martin McGuinness, excomandante del IRA y arquitecto de la paz en Irlanda del Norte

De la mano del político, los republicanos han dado pasos históricos hacia la reconciliación de la isla

Miércoles, 22 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

La mujer de McGuinness, Bernadette Canning, a la derecha, lleva el ataúd de su marido.

La mujer de McGuinness, Bernadette Canning, a la derecha, lleva el ataúd de su marido. (Foto: Efe)

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La mujer de McGuinness, Bernadette Canning, a la derecha, lleva el ataúd de su marido.Martin McGuinness.

dublín- El nacionalismo radical irlandés perdió ayer a una de sus figuras más destacadas, Martin McGuinness, el antiguo comandante del IRA que cambió las armas por la política para conseguir la paz en Irlanda del Norte.

El histórico dirigente de Sinn Féin falleció a causa de una afección cardiaca a los 66 años en su localidad natal de Derry, al noroeste de la provincia británica, tras una dilatada carrera que fue ensalzada tanto por amigos como por enemigos políticos, víctimas algunos de ellos de la violencia del Ejército Republicano Irlandés (IRA) que lideró durante parte del pasado conflicto.

McGuinness muere dos meses después de dimitir como viceministro principal norirlandés, cargo que ocupó durante casi 10 años, en protesta por la mala gestión de un escándalo en un programa de ayudas a las energías renovables por parte de sus socios de Gobierno y antiguos enemigos, los unionistas del DUP, y en particular de la ministra principal en funciones, Arlene Foster.

Apenas una semana después de dimitir, McGuinness anunció que dejaba la primera línea política, debido a la rara enfermedad genética -amiloidosis- que padecía y que acabó ayer con su intensa vida.

McGuinness nació en una humilde familia de la zona de Bogside, de Londonderry, el 23 de marzo de 1950. Pasó por un colegio público y otro católico pero no logró superar los exámenes de los 11 años, un hecho que le marcó e intentó enmendar ya como adulto.

Estos escasos logros académicos le llevaron pronto al mundo laboral. Empezó a trabajar como ayudante en una carnicería justo cuando los problemas comenzaron a aparecer en la región británica por la lucha entre unionistas y republicanos, en los 60.

McGuinness que, según contó él años después, se radicalizó por la discriminación de la población católica en Irlanda del Norte, se enroló a las filas del Ejército Republicano Irlandés (IRA) y con tan solo 21 años se convirtió en su número dos en Derry, como se conoce popularmente a Londonderry. Las fuerzas británicas le señalan como cerebro y ejecutor de numerosos atentados.

trabajo “incansable”Uno de los hechos más controvertidos es su participación en el llamado Domingo Sangriento, en enero de 1972, cuando paracaidistas británicos dispararon contra defensores de los derechos civiles de esta comunidad religiosa, dejando 14 muertos.

Ese mismo año encabezó, junto a su amigo Gerry Adams, la delegación del IRA que negoció con Londres por primera vez para poner fin a la lucha armada, pero este intento descarriló y el conflicto se recrudeció, con él en primera línea.

En 1984, ya condenado in absentia, estuvo detrás del atentado dirigido contra la entonces primera ministra británica, Margaret Tatcher, en el Grand Hotel de Brighton. Este hecho fue determinante para que la Dama de Hierro ordenara una guerra sin cuartel contra el IRA que incluyó una estrategia específica para privarle de su “oxígeno propagandístico”, por lo que se prohibieron las alusiones a sus líderes en prensa británica.

En la década de 1990, McGuinness y otros miembros del IRA retomaron los contactos con Downing Street para pacificar la región británica. El jefe de Gabinete de Tony Blair, Jonathan Powell, le definiría como el hombre fuerte del IRA de “ojos inquietantes”.

Así, sus conversaciones con Londres y Dublín, secretas al principio, desembocaron en la firma del acuerdo del Viernes Santo en 1998 y en la adhesión definitiva del Sinn Féin al principio de un Gobierno de poder compartido entre protestantes y católicos.

Los acuerdos de paz permitieron la creación de un Gobierno norirlandés de amplio espectro al que se incorporó inmediatamente McGuinness como ministro de Educación, cargo que ocupó hasta 2007.

Desde la firma de Viernes Santo y de la mano, sobre todo, de McGuinness, los republicanos han ido dando pasos históricos hacia la reconciliación en la isla.

De trato amable, cálido y cercano, McGuinness aprovechó su don de gentes para seducir a casi todos sus enemigos políticos y hacer avanzar el proceso de paz. “Fue un republicano apasionado que trabajó incansablemente por la paz y la reconciliación y por la reunificación de su país”, aseguran amigos y familiares. - Efe/E.P.

valoraciones

Otegi: “Su estrategia rinde frutos”. El portavoz de EH Bildu, Arnaldo Otegi, destacó que la estrategia que defendió, al negociar los acuerdos de paz en Irlanda del Norte, “rinde frutos” actualmente en la isla. Otegi explicó que la muerte de McGuinness llega en un contexto histórico en el que el Sinn Féin ha estado “a punto de ganar las elecciones en Irlanda del Norte”, donde ha quedado a 1.500 votos de ser la fuerza más votada.

Mensaje privado de Isabel II. La reina Isabel II envió un mensaje privado de condolencias a la viuda de McGuinness. La soberana británica, de 90 años, y el antiguo comandante del IRA se encontraron cara a cara por primera vez en junio de 2012 en un evento benéfico en Belfast.

la frase

tony blair “sin McGuinness, la paz no habría llegado a Irlanda del Norte”

El ex primer ministro británico

destacó el “liderazgo y coraje” del antiguo comandante del IRA para impedir que “el pasado definiera el futuro”.xxxxxx