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Expulsado de España el hombre que quemó el club Alazán de Pamplona

El moldavo Grigore M. ha cumplido pena de 10 años de cárcel por trece tentativas de asesinato

Jesús Morales - Miércoles, 22 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Exterior del club de alterne incendiado, situado en el barrio de la Milagrosa de Pamplona.

Exterior del club de alterne incendiado, situado en el barrio de la Milagrosa de Pamplona. (Foto: Chema Pérez)

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Exterior del club de alterne incendiado, situado en el barrio de la Milagrosa de Pamplona.

PAMPLONA- La Policía Nacional ha expulsado del Estado español al ciudadano moldavo Grigore M., de 57 años, condenado en 2007 a diez años de prisión por trece tentativas de asesinato por haber prendido fuego al club Alazán, situado en el barrio pamplonés de la Milagrosa. El hombre roció de gasolina la puerta del vestíbulo del local, en cuyo interior había trece personas, porque no quedó satisfecho con los servicios que había recibido.

La Jefatura Superior de Policía de Navarra informó ayer de que la expulsión de Grigore M. se ha producido en cumplimiento del expediente resuelto en la misma línea por la Delegación del Gobierno. Fue detenido en la capital navarra por la Policía Nacional tras cumplir condena como presunto autor de un delito de incendio y trece tentativas de asesinato, de los que la Audiencia Provincial de Navarra le consideró autor en octubre de 2007.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 7 de enero de 2006 en el pub Alazán, situado en la confluencia de las calles Labiano y avenida de Zaragoza de Pamplona. Enfadado por el trato recibido en un servicio de prostitución, según la sentencia dictada por conformidad de las partes, el hombre acudió a una gasolinera cercana donde compró dos euros de gasolina que guardó en una botella de plástico.

Con ella acudió al local cuyo acceso consta de dos puertas con un vestíbulo entre ambas y “con claro conocimiento de la existencia de personas en su interior y con la intención de acabar con su vida, prendió fuego al vestíbulo provocando una densa humareda”. Ésta alertó a dos mujeres que pudieron abandonar el establecimiento por la entrada, una de las cuales sufrió quemaduras de primer grado en hombros y región interescapular, mientras que la segunda padeció quemaduras de primer grado en la cara y de segundo grado en espalda, brazos, manos y extremidades inferiores, afectando al 22% de su superficie corporal, por lo que precisó hospitalización durante 22 días.

Otras once personas quedaron atrapadas dentro del club y fueron sus angustiosos gritos los que alertaron a un vecino, cuya rápida acción de romper la pared interior del local haciendo un boquete con un mazo, impidió que fallecieran por la combustión e ingestión del humo. Como consecuencia de estos hechos cinco personas sufrieron lesiones de diversa consideración y el acusado fue condenado a indemnizar a cuatro ciudadanos que estaban en el local, a su propietario, a la comunidad de vecinos y a dos aseguradoras.