Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Un ejemplo de integración

iker san miguel trabaja desde finales de 2015 en el polideportivo de zizur, una labor que realiza con ilusión y empeño

Un reportaje de Amaia Rodríguez Oroz. Fotografía Javier Bergasa - Miércoles, 22 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Iker, realizando una de las labores de limpieza del polideportivo.

Iker, realizando una de las labores de limpieza del polideportivo. (Javier Bergasa)

Galería Noticia

Iker, realizando una de las labores de limpieza del polideportivo.

“Me siento muy integrado y uno más, pese a ser el único con síndrome de Down” - “Me gustaría quedarme hasta mi jubilación aquí y después dedicarme a la jardinería”

limpiar el frontón o las piscinas, sacar la basura del contenedor o cambiar alguna bombilla son algunas de las labores que realiza Iker San Miguel en el polideportivo de Zizur Mayor, un puesto en el que se encuentra desde diciembre de 2015 contratado por la empresa Sedena y que ejerce con esfuerzo, empeño e ilusión diariamente. “Aquí me siento muy integrado y un trabajador más, y eso que soy el único chico con síndrome de Down”, dice Iker. Él es uno de los tantos ejemplos de personas que, pese a padecer esta enfermedad, puede ejercer su trabajo y lograr así una autonomía personal, una disciplina laboral y un reconocimiento profesional.

Iker, de 27 años, cuenta cómo realiza todas las labores que le mandan con muchas ganas y que siempre que puede ayudar se siente “muy activo” y “útil”. “Me gusta ver que puedo ayudar a mis compañeros”, comenta. Forma parte del equipo de mantenimiento del polideportivo de Zizur Mayor junto a cuatro compañeros más, aunque cuando no hay mucho trabajo también echa una mano al equipo de limpieza o en conserjería. “Siempre estoy acompañado y eso está bien”, añade. Según cuenta Inma Labayen, de la Asociación Síndrome de Down de Navarra, Iker ya había trabajado anteriormente en el polideportivo de la Universidad Pública de Navarra, por lo que “es un chaval que se nota que ha estado trabajando y es muy disciplinado y que tiene intención por hacer las cosas bien”. Una opinión que secunda Mikel Sanz, encargado de mantenimiento del polideportivo, quien recalca que “si todos los chicos fueran como Iker, por supuesto que repetiría la experiencia”.

Adquirir responsabilidadesDespués de un periodo de adaptación al nuevo trabajo y sus compañeros, pronto Iker comenzó a realizar diferentes labores, como las de limpieza o mantenimiento de infraestructuras, aunque poco a poco fue adquiriendo mayor responsabilidad y ahora acude al Ayuntamiento de Zizur Mayor, va a la ferretería a por alguna herramienta que falta o responde al teléfono en conserjería. “Me gusta hacer cosas nuevas”, afirma, para decir que el hecho de sentirse tan “bien cuidado” le hace “estar muy positivo en el trabajo y con ganas de estar mucho tiempo”. De hecho, comenta entre risas que le encantaría seguir en el mismo puesto hasta su jubilación. “Después de los 60, me dedicaré a la jardinería, porque me gusta muchísimo, pero hasta que cumpla los 60 me quedaré aquí en el polideportivo”, subraya.

Por otro lado, Sanz señala que al principio tuvieron que “aprender a trabajar con Iker” y a relacionarse con él, así como a darse cuenta de que “es un trabajador más y que cuando comete algún fallo hay que decírselo de la misma forma que al resto”. Al respecto, Iker bromea: “Cuando me echan la bronca, yo me callo y hago lo que me dicen”. Así, añade, aprende a realizar sus labores perfectamente, con lo que espera seguir en este puesto de trabajo. “Es una forma de conseguir una autonomía y que podamos ayudar a nuestros padres en casa o hacer lo que nos apetezca con nuestro tiempo libre”, señala el joven, quien anima a todas las personas “a contratar a chicos y chicas con Síndrome de Down”, porque “son tan capaces como todos los demás”.