El Ayuntamiento de Pamplona llama a la acción frente a la Ley de Estabilidad Presupuestaria

Convoca una cita con los principales consistorios navarros para plantear alternativas

Miércoles, 22 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

El alcalde Joseba Asiron y la edil Patricia Perales, ayer en rueda de prensa.

El alcalde Joseba Asiron y la edil Patricia Perales, ayer en rueda de prensa. (Foto: Javier Bergasa)

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El alcalde Joseba Asiron y la edil Patricia Perales, ayer en rueda de prensa.

pamplona- Según las previsiones de cierre del presupuesto de 2016, el Ayuntamiento de Pamplona tiene una deuda viva de 86.051.381 euros, un 15,8% menos que hace dos años, cuando superaba los 102 millones de euros. El remanente de tesorería se sitúa por su parte en 64,7 millones, la cifra más alta desde 2012, año en el que la deuda era de 115 millones.

Pese al superávit de 13,6 millones con el que se prevé cerrar 2016, el descenso del nivel de deuda y el aumento del remanente, el Consistorio no puede disponer de ese dinero para, por ejemplo, inversiones, gasto social o empleo público debido a las restricciones de la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, y la concejala delegada de Economía Local Sostenible, Patricia Perales, comparecieron ayer en rueda de prensa para dar a conocer esa realidad y anunciar la convocatoria, el viernes 31 de marzo, de una jornada municipalista con ayuntamientos navarros para reclamar la derogación de esa ley, que limita el gasto y las previsiones de ingresos, haciéndolas depender además de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

Pamplona se ha puesto en contacto y ha invitado a esa jornada a Tudela, Barañáin, Burlada, Valle de Egüés, Estella, Tafalla, Zizur Mayor, Ansoáin, Villava, Sangüesa y Olite, consistorios cabeza de merindad y de las localidades con mayor número de habitantes de Navarra. La jornada se desarrollará de 9.30 a 11.30 horas en el propio Ayuntamiento de Pamplona, con la intención de concretar iniciativas conjuntas y dinámicas de trabajo compartidas para instar a la derogación de la ley y revertir así la situación de limitación de ingresos y gastos en los presupuestos municipales.

¿y si se deroga? Una hipotética derogación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria dejaría al Ayuntamiento de Pamplona la autonomía para decidir qué hacer con esos 64,7 millones de euros de remanente, un dinero que se podría destinar, según apuntó el alcalde, Joseba Asiron, a aumentar el gasto social, a renovar la plantilla municipal, a impulsar la recuperación de los barrios más vulnerables de la ciudad o a llevar a cabo dotaciones reclamadas por vecinos y asociaciones.

El cierre de las cuentas de 2016 refleja un aumento de los ingresos de un 5,4% hasta alcanzar los 201 millones de euros, un incremento que se preveía, pero que no pudo tener su reflejo en el presupuesto elaborado para el año, ya que esa ley de estabilidad no dejaba gastar más de 198 millones. De ahí, que desde el Ayuntamiento de Pamplona, y desde otros consistorios que participarán en la jornada del 31 de marzo, se quiera instar a la derogación de esa ley para dotar a las entidades locales de mayor autonomía y potestad normativa para gestionar los recursos que genere cada municipio.

solución compartida“Tenemos 64 millones de euros de remanentes que no podemos gastar. O no, al menos, en lo que es verdaderamente importante para la ciudad. ¿Y por qué? Porque la Regla General de Gasto, o lo que es lo mismo, la legislación impuesta desde Europa y aplicada a rajatabla por el Estado, castiga a los Ayuntamientos saneados como el de Pamplona, y limita su gasto para priorizar el pago de la deuda”, explicó ayer el alcalde. “A pesar de haber demostrado que sabemos gestionar nuestra ciudad, se nos obliga a primar el pago de la deuda, que vamos amortizando más que satisfactoriamente, y nos prohibe gastarlo en aquello que creemos, que es el bienestar de la mayoría social de nuestra ciudad”, concluyó.

“Si queremos que los ayuntamientos sean herramientas eficaces de gestión y que respondan de manera efectiva a las necesidades de la ciudadanía, es necesario derogar esta ley. Desde Iruñea entendemos que este es un problema común para todos los ayuntamientos de Navarra y por tanto la solución también ha de ser compartida, más allá de partidos e ideologías”, añadieron tanto el alcalde como Patricia Perales.- D.N.