El test de Alusti gestado en la clínica Josefina Arregui

El fisioterapeuta Josu Alustiza es el autor, junto al geriatra Juan José Calvo, de una escala para valorar la situación física y funcional de los ancianos

Nerea Mazkiaran - Miércoles, 22 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Josu Alustiza, en el gimnasio de la clínica Josefina Arregui de Altsasu.

Josu Alustiza, en el gimnasio de la clínica Josefina Arregui de Altsasu. (NEREA MAZKIARAN)

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Josu Alustiza, en el gimnasio de la clínica Josefina Arregui de Altsasu.

altsasu- Josu Alustiza, el fisioterapeuta de la clínica Josefina Arregui de Altsasu, da nombre al test de Alusti, una novedosa escala para valorar la situación física y funcional en los ancianos, incluso con importante dependencia funcional y marcado deterioro cognitivo. Precisamente, su experiencia de 20 años en este centro le llevó a Alustiza a plantearse un nuevo test. “Existen diversas escalas, pero en la práctica diaria veíamos que no se adaptaban al perfil de nuestros pacientes. Había que dar una respuesta a esa necesidad”, apunta, al tiempo que destaca la aportación al test de Juan José Calvo Agirre, reputado geriatra de la residencia de ancianos Zorroaga de San Sebastián. “El test es propiedad del doctor Calvo y mío, al 50% cada uno”, observa. También destaca que no se ha cerrado. “La idea es avanzar, mejorar y seguir trabajando en la escala”, observa.

En este proceso, el test de Alusti recibió el premio al mejor póster en el congreso nacional de Psicogeriatría celebrado hace unos días en Bilbao. “Es una motivación extra, ver que el trabajo que estamos haciendo tiene su resultado. Creemos en lo que hacemos y seguimos con ilusión”, asegura. Lo cierto es que en este camino les mueve su deseo de mejorar el día a día de los mayores. “No obtenemos beneficio económico alguno de este trabajo. Ese no es nuestro objetivo. El sacrificio y el esfuerzo diario es enorme pero los resultados obtenidos y la acogida que está teniendo por parte del resto de profesionales hace que estemos muy satisfechos del trabajo realizado”, observa.

Alustiza comenzó a dar forma al test hace dos años y medio. “En nuestra práctica diaria veíamos que los pacientes mejoraban pero esas mejoras no las podíamos registrar de una forma específica y objetiva mediante una escala”, explica. Así, empezó a recoger los datos que consideraba útiles, como el estado articular y muscular y diferentes capacidades, ítems a los que daba una puntuación, tanto al principio del tratamiento como al final, una vez eran dados de alta. “Fui consciente de que podía tener una escala y comencé a diseñarla”, recuerda.

El test se compone de diez áreas de evaluación en su versión completa y de cinco en la abreviada. Evalúa la movilidad articular pasiva, la muscular activa, las transferencias, el tronco, la bipedestación, la marcha y su radio de acción, entre otras capacidades. “El test completo se puede aplicar al 95% de la población mayor. A un 5%, personas con incapacidad absoluta de comprensión de órdenes sencillas, es necesario pasar la versión abreviada”, explica este fisioterapeuta. Además, solo se necesitan cinco minutos para pasar el test, con una alta fiabilidad y sensibilidad en la evaluación de personas mayores con diferentes niveles de limitación física y cognitiva.

“La ventaja es que es muy sensible a los pequeños cambios que se producen a nivel físico en las personas dependientes. Se puede valorar cuál es su situación, sus necesidades y las mejoras que han obtenido con el tratamiento multidisciplinar”, apunta.

VALIDACIÓNAdemás de aplicarse en todos los pacientes que pasan por la clínica Josefina Arregui, en los estudios que se realizan con el test de Alusti colaboran profesionales de diferentes centros como la Casa de la Misericordia de Pamplona, las residencias de Zorroaga y Sagrado Corazón de Jesús en Errenteria y el Hospital Donostia, así como los responsables del grupo de gimnasia de mantenimiento del complejo deportivo Zelandi de Altsasu. Desde Biodonostia están colaborando con el tratamiento estadístico de los datos y su comparación correlativa con otras escalas. “Estamos evaluando las propiedades psicométricas del test de Alusti para valorar su precisión. Los resultados que estamos obteniendo respecto a la fiabilidad, validez, sensibilidad y factibilidad del test están siendo muy positivos”, indica Alustiza.

Por otro lado, Alustiza y Calvo están presentado el test en congresos nacionales de geriatría y psicogeriatría. El pasado año acudieron a Santander y Sevilla. En Bilbao presentaron un estudio realizado con 123 pacientes, número que se ampliará hasta 350 para el congreso previsto para junio en Coruña. “El objetivo final es validar el test para que todos los profesionales del ámbito sanitario puedan utilizarlo en sus centros de trabajo y en consecuencia, mejorar la atención a las personas mayores”, explica Alustiza, quien apunta que están cerca de la meta. “Aunque estaríamos en condiciones de validarlo, queremos seguir realizando estudios más complejos y completos”, concluye.