De frente

De Cánovas a Iglesias

Por Félix Monreal - Jueves, 23 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Cánovas y Sagasta pasaron a la historia, entre otras cosas, por su fina esgrima parlamentaria, por unas intervenciones bien armadas intelectualmente y una brillante retórica desde el estrado de oradores de las Cortes. El discurso político no solo bebe de la formación personal, también de la cultura y de los hábitos de los tiempos, y ni el lenguaje ni el énfasis pueden ser los mismos en el siglo XIX y en el XXI. Tan anacrónico resultaría escuchar ahora algo del estilo no temáis que nuestras naves huyan fugitivas de las suyas, no temáis que su bandera flote en parte alguna de nuestro territorio por mucho tiempo..., que en boca de Cánovas parece sacado de La Ilíada, como sorprendente fue oír ayer esa retahíla de Pablo Iglesias interpelando a Rajoy: Me importa un comino, me importa un pimiento, me importa un huevo, me importa un rábano o me importa un pepino, me la trae floja, me la suda, me la trae al fresco, me la pela, me la refanfinflapara acabar con unme la bufa. Confieso que por un momento me pareció un plagio de una canción de Leonardo Dantés, un personaje histriónico que hizo fama en algunos programas que hacían televisión de lo absurdo. El tipo compuso una canción, con su vídeo y todo, titulada Tiene nombres mily cuyo estribillo era de este calibre: “rabo, nabo, picha, polla, tranca, pija, verga, chola, cola, porra, pito, mango, pilila, minga, cipote, carajo”. Está claro a lo que cantaba.

Iglesias, hábil intérprete de lo que tiene repercusión hoy en los medios y en redes sociales, consiguió llamar la atención de su pregunta en la sesión de control al Gobierno sobre las funciones que cumple el veto presupuestario;y como el presidente se le iba por las ramas una vez más, prefirió cambiar la fina prosa por el lenguaje de la calle en una intervención sin precedentes que pasará al diario de sesiones junto a las de los grandes oradores. En fin, como dijo Cánovas: “Lo que ha sido podría volver a ser;y si no podía volver a serlo accidentalmente”. Aunque a alguno se la refanfinfle.