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Cae una banda que robó más de 50 cajas fuertes en bancos

Radicada en Madrid, la Guardia Civil le atribuye asaltos en comunidades del centro y norte de España, incluida Navarra

Jueves, 23 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Herramientas utilizadas por los ‘Navy de Orcasitas’.

Herramientas utilizadas por los ‘Navy de Orcasitas’. (Foto: D.N.)

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Herramientas utilizadas por los ‘Navy de Orcasitas’.

pamplona- Los Navy de Orcasitas. Así denominaban los investigadores, en referencia al cuerpo militar de elite de Estados Unidos, a los componentes de una de las bandas más activas en asaltos a cajas fuertes bancarias que, según estima la Guardia Civil, pudo perpetrar 50 robos en comunidades del centro y norte de España, como Navarra, Madrid, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y Cantabria. En el marco de la operación Abrelatas, agentes de la Guardia Civil de Huesca han conseguido desarticular esta banda con la detención de siete personas (seis españolas y una dominicana ya en prisión) y la identificación de otra.

La banda se localizaba en el barrio madrileño de Orcasitas y se desplazaba a municipios pequeños donde hubiera bancos pero no cuartel de la Guardia Civil o estructura de la Policía Municipal, radicados fundamentalmente en las comunidades de Madrid, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Navarra, Extremadura y Cantabria.

La banda, muy estructurada y especializada, actuó al menos en nueve entidades desde octubre del año pasado y la primera semana de este mes, y tenía intención de hacerlo en otras diez, pero la Guardia Civil cree que sus miembros, la mayoría con más de 50 antecedentes, han actuado en medio centenar de ocasiones.

Nunca se llevaban menos de 50.000 euros por cada robo, por lo que los investigadores calculan que en los esclarecidos el botín ascendió a unos 700.000. Parte del dinero lo reinvertían para su actividad en la compra de coches y herramientas, aunque no llevaban una vida ostentosa.

Tenían tres entidades preferidas, a las que llegaban para actuar de noche después de un minucioso análisis, con la adopción de muchas medidas de seguridad, recorriendo un buen puñado de kilómetros y cargados con las herramientas que les permitían no sólo abrir las puertas del banco y las cajas, sino anular las grabaciones de las cámaras y los móviles.

estructura piramidalCon una estructura piramidal y un reparto de funciones, la organización estaba liderada por J.M.P.B., de 37 años, al que conocían como Pony, con más de 50 antecedentes y quien decidía quiénes iban a actuar en cada momento. Así, una de las células robaba los coches, adquiría las herramientas y alquilaba las plazas de garaje para ocultar los vehículos, que siempre estaban ubicadas en Madrid y otras localidades limítrofes. Nunca dejaban el vehículo mucho tiempo en la misma plaza y doblaban las placas de matrícula con otras que pertenecían a un coche del mismo modelo.

Asimismo, realizaban reconocimientos previos muy exhaustivos de la zona donde luego actuarían, a la que se desplazaban también con coches legales a nombre de familiares o amigos que no estaban involucrados en los delitos. Finalmente, elegían pueblos pequeños, sin presencia permanente de Guardia Civil o Policía, con dos o tres vías de acceso.

Una vez realizado el estudio preliminar, el jefe de la banda elegía entidad, fecha y las personas que iban a asaltar la caja fuerte, siempre con un coche lanzadera para abrirles el camino y previo robo en la zona de la placa de otro vehículo para ponerla sobre las ya sustraída antes. Ya en la entidad, extraían el bombín de la puerta, lo cambiaban por otro, anulaban los sistemas de alarma, cortaban las líneas telefónicas y usaban inhibidores de frecuencia para anular los teléfonos móviles, a la vez que sustraían los discos grabadores.

Los delincuentes forzaban las cajas fuertes con radiales, martillos percutores y otras herramientas hasta reventarla. Después se apoderaban de los billetes, incluidos los que se habían quemado un poco como consecuencia de la apertura. - D.N.