Mesa de Redacción

María Chivite y la democracia municipal

Por Joseba Santamaria - Viernes, 24 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

No sé quién escribe las notas de prensa del PSN que luego le firman a María Chivite, si un concienzudo liberado del partido, un asesor áulico de esos que viven de la política desde la comodidad de las bambalinas o una agencia de comunicación que cobra por nota y las elabora como salchichas. Pero en cualquiera de los casos, María Chivite debiera leer los textos antes de dejar que los envíen a la opinión pública con su firma, se evitaría sonrojos como el que arrastra con ese discurso. El comunicado en que cuestiona la legitimidad democrática de más de 30 ayuntamientos navarros para solicitar su incorporación a la zona mixta es una antología de argumentos antidemocráticos y reaccionarios. Se permite en unas pocas líneas cuestionar la validez democrática de las mayorías políticas en los ayuntamientos -las que no le gustan claro- y se carga de paso el valor social, político y democrático de la autonomía municipal. Muy socialista todo. Y en contra de lo que ha sido la posición histórica del PSN sobre la incorporación de nuevas localidades navarras a la zona mixta. En un sistema democrático, las mayorías siempre pueden ser coyunturales porque dependen de la libre voluntad democrática de los ciudadanos expresada en las urnas en cada cita electoral, pero eso no significa que esas mayorías no puedan gobernar y tomar decisiones. Sólo faltaba. El PSN ha permitido con sus votos que desde 1996 la minoría de derechas de UPN y PP gobernase en Navarra, tomara todo tipo de decisiones -muchas con consecuencias penosas- y campara a sus anchas. Y desde 2015, cuando la mayoría de la sociedad navarra apostó por un cambio político y social, el PSN ha optado por seguir la estela política del discurso más duro de esa misma derecha. María Chivite quizá debiera haber reflexionado antes sobre las razones de la mínima representación del PSN en todos esos ayuntamientos, en la mayoría de ellos ninguna. Posiblemente, su posición y el contenido de ese comunicado hubieran sido otros.