Vista larga

Antxón Villaverde - Sábado, 25 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Vista larga podíamos considerar a los que disfrutando de informaciones privilegiadas, hacen pingües negocios, circunstancia que se da con frecuencia en ámbitos políticos.

También utilizamos la expresión de falta de vista, cuando un portero de fútbol deja entrar en su meta el balón pensando que iba fuera. Precisamente es en el fútbol donde más se dan las vistas largas y las cortas, siendo los árbitros los que debieran pasar con más frecuencia un examen oftalmológico, evitando así los frecuentes escándalos que se dan en ocasiones, cuando a un colegiado se le ocurre anular un gol injustamente.

Hoy los negocios cada vez están más difíciles y frecuente es el escuchar a los pequeños comerciantes: ¡no veo un duro! que hoy equivaldría a decir ¡no veo tres céntimos de euro! dado que son las grandes superficies comerciales las que se quedan con todo, al disfrutar de una vista para los negocios, considerada como vista larguísima.

Pero si en el deporte y en los negocios la vista es fundamental para el logro del éxito, la vista es imprescindible y debiera ser obligatoria que fuera extraordinaria, para los que dirigen la administración, pues la miopía de un político puede dar al traste con la economía de un país, aun cuando la mayor parte de sus empresarios gocen de buena visión. Es imprescindible, por tanto, desarrollar nuestra vista, haciéndola lo más larga posible, cuando nos den la opción de elegir a los que nos van a gobernar, fijarnos bien que no sean mal encarados, porque la cara es el espejo del alma.