Mesa de Redacción

El retrato de Wert y otros

Por Joseba Santamaría - Sábado, 25 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

la reaparición del inútil exministro Wert para presentar el retrato que conmemorará para la historia su desastroso paso por el Ministerio de Educación y Cultura mostró una vez más una de esas caras penosas de la política. Lo de menos es el precio del cuadro -20.000 euros, el homenaje pictórico a Aznar costó 82.000-, sino lo grotesco de soportar para la posteridad el retrato, horrible y hortera por cierto, de quien fue echado del Gobierno por su mala gestión en Cultura y Educación y a quien hubo que buscar un puesto en la embajada española ante la OCDE en París con salario y complementos de lujo. No hay motivo alguno para mantener esta grotesca moda de premiar a los políticos con cuadros de homenaje a su propio ego, una costumbre vieja que retrataba a los reyes para recordar al humilde populacho que uno estaba encima de otros. No tiene sentido alguno en este siglo XXI. Basta repasar los retratos colgados en Diputación -estaban, como eternos vigilantes, en el salón donde se reúnen y deliberan los miembros del Gobierno de Navarra y no sé si siguen ahí- que conforman un grupo de expresidentes, algunos de los cuales representan lo peor de la política navarra de las últimas décadas, desde la dictadura a la corrupción y la intransigencia. No pintan nada ahí. Los representantes políticos que acceden a responsabilidades públicas tienen la obligación de gobernar con honestidad, ética y eficacia y hacerlo bien es una obligación que no merece un retrato de supuesto prócer de la patria. Hacerlo mal, aún menos. Que los almacenen en el olvido de cualquier sótano perdido.