Peñaguda

Trampantojo

por F. Javier Iriberri* - Sábado, 25 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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Dice una leyenda rusa que el Mariscal Potemkin pintó unos pueblos en la ruta de la zarina Catalina la Grande por Crimea para que la emperatriz no viese la desoladora imagen que la realidad le hubiera ofrecido. Salvando las distancias, el Ayuntamiento de Estella también ha planteado una iniciativa para que el panorama comercial estellés, que en algunas zonas también está un poco desolado, ofrezca a los ciudadanos y visitantes una imagen más amable. Así se instalarán vinilos decorativos en bajeras cerradas. Sinceramente me parece una idea muy interesante, más aún conociendo que se reproducirán en esos soportes fotografías del patrimonio de Tierra Estella.

Las bajeras cerradas pueden convertirse en un foco de suciedad, y crear un círculo vicioso al hacer que una zona comercial se deteriore progresivamente. Está bien que el Ayuntamiento tome una iniciativa positiva para el comercio, pues no debe estar solo para cobrarle impuestos, sino para colaborar con el mismo y hacer de la Vieja Lizarra una ciudad más atractiva. La Administración debería tomar una postura activa también en otros temas que afecten a los establecimientos, pongamos por ejemplo la limpieza o el alumbrado, facilidades para instalación de nuevos negocios y rehabilitación de edificios para uso público, pues al hacerlo se favorece que se implanten cerca nuevas iniciativas de negocios.

El trampantojo, la ilusión óptica o el trompe-l´oeil de los vinilos está muy bien, e incluso podría llevarse a diferentes zonas de la ciudad con éxito, pero el verdadero éxito sería que contribuyese a que Estella ofreciera un panorama más atractivo a los negocios y que éstos fueran ocupando poco a poco muchas de las bajeras que ahora están vacías.

* Abogado