contó con el apoyo de 777 votantes

Carrie Lam, una funcionaria al frente del Gobierno de Hong Kong

EFE - Domingo, 26 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 12:43h

Carrie Lam.

Carrie Lam. (EFE)

Galería Noticia

Carrie Lam.

HONG KONG. Carrie Lam, hongkonesa a punto de cumplir los 60 años, contó hoy con el apoyo de 777 votantes para poder ser proclamada la primera mujer que gobernará Hong Kong, a partir del 1 de julio y durante los próximos cinco años.

Procedente de una familia de la clase obrera, Lam lleva más de 35 años en la administración pública de Hong Kong, donde se ha ganado fama de ser una "dura luchadora".

Su dilatada carrera de funcionaria dio un giro en 2012, con su asignación como secretaria de Gobierno, el segundo cargo más importante de la jefatura de la ciudad, un puesto que ha desempeñado hasta que inició la carrera electoral que desembocó hoy en su nominación como máxima mandataria.

Sin embargo, su trayectoria profesional dedicada en exclusiva a la administración pública ha levantado interrogantes sobre su conocimiento de la ciudad y de la realidad de los siete millones de habitantes a los que va a gobernar.

La cuestión elevó su tono después de conocerse las peripecias de su primera noche como candidata fuera de la residencia oficial en la que vivió los últimos cuatro años como secretaria de Gobierno.

En una conversación con los medios el pasado mes de enero, Lam relató que tuvo que tomar un taxi hasta su antigua vivienda oficial al no encontrar papel higiénico en su nueva casa y no saber dónde comprarlo.

"Tengo que seguir adaptándome a los cambios y continuar aprendiendo", dijo entonces a los periodistas.

Su total apoyo al Ejecutivo chino durante las protestas democráticas de la "Revolución de los Paraguas" de 2014, cuando ejerció como interlocutora oficial del Gobierno con los manifestantes, le ha servido para ganarse la confianza de Pekín, que no ocultó su preferencia por Lam durante la campaña electoral.

Una simpatía que le sirvió para ganar los comicios, cuya votación es criticada por estar bajo el control de Pekín, y también para ganarse el apodo de "CY2", en referencia a las iniciales del actual mandatario hongkonés C Y Leung, ya que es vista como una réplica de su antecesor, dispuesta a obedecer las políticas del Gobierno chino.

A Lam le esperan ahora tres meses de concienciación y reposo antes de enfrentarse a su mayor tarea, la de tratar de seducir y reagrupar a una sociedad altamente dividida política y económicamente.