‘Confesión general’, seis décadas en la pintura de Luis Gordillo, en Donostia

La sala de exposiciones del Koldo Mitxelena reúne casi 200 piezas de las diversas etapas del pintor sevillano

Lunes, 27 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Obra de Luis Gordillo presentes en la exposición.

Obra de Luis Gordillo presentes en la exposición. (Foto: Gorka Estrada)

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Obra de Luis Gordillo presentes en la exposición.

san sebastián- Hubo un tiempo en que a Luis Gordillo no le gustaban “nada” sus cuadros, con los que ya se ha reconciliado en su totalidad. Cree que cada uno ocupa un lugar “estratégico” en el desarrollo de su obra, como los elegidos para la retrospectiva que acoge Donostia.

Bajo el título Confesión general. Aitortza orokorra, el centro Koldo Mitxelena reúne casi 200 piezas que recorren las seis décadas de creación del pintor sevillano, figura imprescindible del arte español del último medio siglo. Fue precisamente en su ciudad natal donde tuvo su primera parada esta muestra, producida también por el Centro Galego de Arte Contemporáneo, el Patronato de la Alhambra y el Generalife, y el Centro Guerrero. Por ello, tras la clausura en San Sebastián el 10 de junio, viajará a Santiago de Compostela y luego a Granada. Es la exposición más importante tras las antológicas del MACBA de 1999 y del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de 2007, e incorpora trabajos posteriores a esos años, con obras que llegan hasta 2015, pero con las que el artista andaluz vuelve a sus famosas cabezas de los años 60. Keops’s psychoanalysis y Nefertiti psychoanalysis son cabezas del siglo XXI, que comparten los espacios del Koldo Mitxelena con lienzos como laGran cabeza introvertida, de 1965, y el Doble autorretrato de mi padre, de 1992.

Con Gordillo había que hacer “algo diferente” y eso suponía hacer “algo clásico”, una retrospectiva al uso, explican los comisarios, Juan Antonio Álvarez y Santiago Olmo. La exposición sigue un orden cronológico y se detiene en cada una de las etapas del pintor, para las que se han elegido obras representativas. Se exhiben sus primeros dibujos de tinta que realizó en París cuando tomó contacto con el informalismo, los tricuatropatas, peatones y automovilistas con los que acabó de desarrollar sus geometrías, y sus pinturas de líneas sinuosas y títulos irónicos, como Situación meándrica, de 1986, y Blancanieves y el Pollock feroz, de 1996. Gordillo asegura que “la pintura está ahora en cuestión” y ha dejado de estar presente en ferias tan importantes como la “documenta” de Kassel;él se mantiene fiel a esta disciplina aunque haya experimentado con ella en diferentes formatos y técnicas. - Efe