Arazuri recibió el pasado año 1.904 toneladas de residuos sólidos impropios

Esta carga contaminante se separa, se seca y se traslada después al vertedero de Góngora

La campaña ‘Pon una papelera en tu baño’ aspira a reducir la cifra, estable los últimos 5 años

Mikel Bernués / Unai Beroiz - Lunes, 27 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Uno de los primeros procesos del tratamiento de impropios de Arazuri, para separar los residuos sólidos más gruesos.

Uno de los primeros procesos del tratamiento de impropios de Arazuri, para separar los residuos sólidos más gruesos. (Beroiz)

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Uno de los primeros procesos del tratamiento de impropios de Arazuri, para separar los residuos sólidos más gruesos.

pamplona- La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona separa, seca y traslada a Góngora unas 2.000 toneladas de residuos sólidos impropios todos los años. Esta carga contaminante llega a la depuradora de Arazuri de los colectores de aguas residuales a los que están conectadas un total de 340.000 personas (además de la aportación de las industrias). La población conectada ahora mismo genera aguas residuales como si en realidad se tratara de 590.240 habitantes.

La cifra se mantiene más o menos estable en los últimos cinco años;concretamente, en 2016 fueron recogidas 1.904 toneladas de impropios, por las 1.826 de 2015 o las 1.906 de 2014. Entre 200 y 250 toneladas de toda esa cantidad se corresponden con arenas procedentes de las aguas pluviales, materia también considerada como impropios.

El inadecuado depósito de estos deshechos en el WC provoca que hasta 200 kilómetros de colectores de la Comarca de Pamplona tengan que ser limpiados anualmente, un 12% del total de la red (1.671 kilómetros), como recordó recientemente la MCP a propósito del Día Mundial del Agua. También deben realizarse múltiples actuaciones de desatasco de colectores y estaciones de bombeo.

Una vez llegan a Arazuri, la depuración que permite liberar al agua de la carga contaminante para preservar la calidad ambiental en su retorno a los ríos se compone de los siguientes procesos;eliminación de sólidos, desarenado y desengrasado, decantación primaria, balsas de aireación y decantación secundaria.

no verter al wcLa Mancomunidad recuerda además dónde debe depositarse cada material. Toallitas, bastoncillos, compresas, tampones, algodones, pañales, preservativos, hilo dental, filtros de cigarrillo, etc... se depositan en el contenedor resto. El contenedor de materia orgánica se habilita para restos de comida o pelos, el Punto limpio para aceites, cosméticos, disolventes, pinturas y lacas de uña, y por último las farmacias son el lugar indicado para desechar los medicamentos caducados y sus envases.

Todo con tal de evitar que ningún residuo sólido vaya a parar al retrete, que sí admite la celulosa del papel higiénico, que no se considera impropio. “Los garbanzos que sobran no los tires por la taza”, ponían ayer como ejemplo, para hacer pedagogía, fuentes de la MCP. El problema asociado a estos residuos alimentarios no viene por su carácter contaminante, sino porque, al disolverse en el agua, el proceso para su depurado supone mayores costes.

Uno de los impropios que más problemas genera para su tratamiento posterior son las toallitas húmedas. Al contrario que el papel higiénico, sus fibras no son solubles y crean unas cadenas de tejido a las que se adhiere la materia orgánica (colillas, compresas, etc...). La MCP inició en noviembre del pasado año la campaña Pon una papelera en tu baño, con el fin de evitar esta “amenaza para nuestro sistema de aguas y para el medio ambiente”. Y confían que como resultado el número de impropios se reduzcan a lo largo del año. Con el mismo objetivo desde diciembre se ha impulsado un experimento que consiste en entregar a escolares un bote con agua y toallitas en su interior para que hagan un seguimiento y comprueben cómo con el tiempo estos residuos no terminan de deshacerse.