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Aval institucional al desarme de ETA

El 66% del Parlamento de Navarra, los 33 votos de Geroa Bai, Bildu, Podemos, PSN e I-E, apoyan un proceso unilateral y verificable con garantías de legalidad, mientras que el rechazo de UPN y PP les alinea con la extrema derecha de Le Pen

Martes, 28 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

la declaración aprobada en el Parlamento de Navarra en la que se avala el desarme final de ETA, se exige un proceso rápido, unilateral, definitivo y verificable con garantías de legalidad y seguridad y se insta a los gobiernos español y francés a coadyuvar a su culminación es un paso político de consenso positivo que se suma a los pronunciamientos anteriores en el mismo sentido del Parlamento de Vitoria y al apoyo de todas las fuerzas políticas francesas, excepto la ultraderecha de Le Pen, al acto previsto para el próximo 8 de abril en Baiona. Una clara mayoría política que representa igualmente a una amplia mayoría social también en Navarra: los 33 votos de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos, PSN e I-E en un Parlamento de 50 escaños suponen el 66% de la representatividad política de la sociedad navarra. Y sólo la posición inmovilista e intransigente de UPN y PP, alineados en el discurso con la extrema derecha francesa, impidió su aprobación unánime. De hecho, UPN y PP deberían explicar, cuando rechazan avalar ese penúltimo paso hacia el final definitivo de la actividad terrorista de ETA, que será el anuncio de su disolución, qué fundamento político puede tener oponerse a la entrega del arsenal. Más aún cuando más o menos veladamente tanto Rajoy como Hollande han admitido este proceso de desarme impulsado por los mediadores internacionales y la sociedad civil con un mayoritario respaldo político. La posición de UPN y PP, argumentada en un discurso instrumentalizador y rentabilizador partidistamente de la violencia, que se apropia de todas las víctimas de ETA pese a que no todas las víctimas de ETA comparten sus posiciones y sus discursos, es una irresponsabilidad. El desarme definitivo y unilateral de ETA es un paso imprescindible previo a su disolución y la obligación política sólo puede ser apoyar su consecución. La presidenta del Parlamento de Navarra, Ainhoa Aznárez, ha intentado desde el pasado jueves sumar a UPN y PP a una declaración unánime impecable en su contenido y honesta en sus objetivos, pero UPN y PP se han negado desde el principio a cualquier acuerdo. Es una ejemplo más de lo lejos que deambulan ambas formaciones políticas de la Navarra actual, anclados en ideas, debates, propuestas y discursos ideológicos del siglo pasado. Pero inevitablemente, el desarme de ETA y el fin de ETA llegan ya, con la determinación mayoritaria de esta sociedad y de la mayoría absoluta de sus representantes políticos e institucionales en ayudar a que se culmine el camino.

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