Lantxurda

Las dos almas del PSOE

Por Rafa Martín - Martes, 28 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

La baronesa de Andalucía ha puesto proa hacia Ferraz tras asegurarse públicamente el aval de la vieja guardia socialista y de los genuinos representantes del aparato en un intento de exhibir músculo para apabullar a Pedro Sánchez (Patxi López, y su tercera vía, es un convidado de piedra irrelevante en esta pugna). La batalla está servida entre los dos modelos de entender la centenaria formación del puño y la rosa, que está apunto de caer en la irrelevancia política en muchas comunidades e incluso a nivel estatal y que debe apostar por uno de ellos sin salir fracturado y con posibilidades de desbancar al PP del Gobierno. Susana apuesta por “el PSOE de siempre” para hacerse con el control del partido, aunque es un anacronismo incoherente sugerir que su salto a Madrid va a suponer “un soplo de aire fresco” si se rodea de los líderes históricos que han dado lustre y poder al PSOE y a la par tienen su cuota de responsabilidad en su rotundo declive. Si ésta es la inspiración para la renovación que prometen los socialistas, apañados vamos. Aparte de contar con el inestimable apoyo de la derecha mediática y económica que recela de su pérdida de poder con el evidente desgaste del bipartidismo. Pedro, mientras tanto, trata de ilusionar a la militancia intentando liderar “el PSOE del futuro” con una vuelta a los orígenes poniendo el acento en los ideales de la izquierda genuina. Y ambos mirando de reojo a sus dos fuerzas rivales: Sánchez desmarcándose de todo lo que huela a pacto con el PP y Díaz desvinculándose sin rubor del amenazante Podemos. Susana parte con la ventaja del control de gran parte de la organización y el apoyo de numerosos barones territoriales. Pedro cuenta con la fidelidad de la militancia, con la convicción de que el “no es no” tiene tirón y con la esperanza de que los afiliados den un escarmiento a las élitesdel PSOE. Susanistas y pedristas andarán ahora a la greña hasta el 21 de mayo. Las dos almas del socialismo frente a frente con el difícil objetivo de la regeneración. Su primer objetivo es el control de partido y el arrope de la militancia. Otra cosa será la aquiescencia de sus votantes, cada vez más desengañados.

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