Mesa de Redacción

Falsear Navarra en Madrid

Por Joseba Santamaria - Martes, 28 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

como Barcina, Esparza de autocrítica nada. No reconoce ninguna responsabilidad personal en el fiasco político que dejó UPN como herencia en Navarra su gestión despilfarradora, clientelar y errática. Como Barcina, la culpa es de los demás. Ahora de la presidenta Barkos y de los partidos del cambio político y social. Y como cada vez que Barcina lanzaba una serie de descalificaciones e improperios sobre los navarros y navarras que no le rinden pleitesía, Esparza utiliza el altavoz de Madrid para mentir sobre qué es Navarra, qué piensan los navarros y navarras y qué ocurre en Navarra con el objetivo de llamar la atención de los sectores políticos y mediáticos más ultras de Madrid. En Navarra, le creen ya muy pocos. Como Barcina -que llegó a comparar la Navarra plural reflejada en las urnas en 2015 con la Alemania anterior a Hitler-, Esparza echa mano del comodín de ETA una vez más. Y describe una imagen falseada e irreal de la sociedad navarra, de su realidad institucional y de sus avances económicos y de su cohesión social. Interesa mentir para reclamar ayuda a Madrid y que Madrid intervenga en Navarra contra la libre voluntad democrática de los navarros y navarras. Una falta de respeto generalizada a la inmensa mayoría de la Navarra real. Pero también, y quizá sea lo más importantes de este vamos a contar mentiras a Madrid, la asunción de que su estrategia chusquera y grosera de oposición no le está dando resultado en Navarra. La mayoría de la sociedad navarra vive con normalidad en la Navarra de hoy. Pero Esparza deambula en una penosa realidad paralela, empeñado en arrastrar la imagen de Navarra para justificarse y no asumir sus errores. Lo peor de la política. Y como Barcina, un camino que deriva en una derrota segura.