Dibujante y jamonero

Un viaje familiara Teruel inspiró a Esteban Zozaya para abrir Oink, una tienda de jamón hecha a su medida y en la que la gastronomía y el diseño conviven

Sara Huarte | Javier Bergasa - Martes, 28 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Esteban Zozaya posa en la entrada de su tienda, situada en el número tres de la calle Mañueta, con dos de sus creaciones y adornos de Oink.

Esteban Zozaya posa en la entrada de su tienda, situada en el número tres de la calle Mañueta, con dos de sus creaciones y adornos de Oink. (Javier Bergasa)

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Esteban Zozaya posa en la entrada de su tienda, situada en el número tres de la calle Mañueta, con dos de sus creaciones y adornos de Oink.

pamplona- Tras el mostrador de Oink, el dibujante Esteban Zozaya cambia con soltura su instrumento de trabajo, pasando del lápiz óptico con el que diseña en la tableta gráfica al cuchillo jamonero. “A los txikis les llama mucho la atención ver como dibujo en el ordenador y ya si les enseño como se hace y les dejo probar...”, asegura este dibujante que, hace un año decidió abrir la tienda de jamones “no ibéricos” Oinken el tres de la calle Mañueta.

“Yo tenía claro que quería hacer algo que pudiera compatibilizar con el mundo del diseño”, explica Zozaya, cuya aventura jamonera comenzó con un viaje familiar por Teruel y un curso de emprendimiento. Con la intención de diferenciarse y pensando en “montar algo que no hubiese ya”, este experimentado dibujante se decidió por una tienda de jamones no ibéricos. “Todas las tiendas de jamón están dedicadas al ibérico. Además, en Pamplona hay más gente de Aragón de la que parece”, bromea Zozaya que, una vez tomada la decisión, volvió “un par de veces” en busca de proveedores. “Recorrí Teruel de arriba a abajo, parando en todos los pueblicos y buscando el embutido más rico”, apunta el dibujante.

Así, al volante de su furgoneta, Esteban Zozaya recorrió una cooperativa tras otra en busca de los productos perfectos para la tienda en la que el diseño y la gastronomía irían de la mano. “Eran cooperativas y empresas pequeñas, como, por ejemplo, una que vendía aceitunas. Cuando entré a preguntar el precio, me encontré con que también vendían gallinas ponedoras y botas de trekking”, recuerda.

Por su parte, la tienda es un recordatorio constante de la faceta artística de su propietario. Por fuera, la fachada repleta de fotos enmarcadas pone de relieve la singularidad de Oink. “El objetivo de todas esas fotos es llamar la atención para que la gente se pare, porque con el chip de las prisas que tenemos hoy en día... Por eso, cogí fotos de personajes frikis a los que les he inventado una frase relacionada con el jamón y una firma”, apunta Zozaya, señalando hacia los cuadros de Lorenzo Lamas y Camila de Cornualles, segunda esposa del príncipe Carlos de Gales, que también tiene un hueco en este particular muro de la fama. “Con el príncipe Carlos me pasó una cosa curiosa. Algún tiempo después de colgar la foto me enteré de que era vegetariano y de que hacía poco que había cerrado una tienda de productos ecológicos en Londres”, confiesa Esteban Zozaya.

Y, una vez dentro, el recordatorio se intensifica aún más. Un ovni rosa, creación de Esteban a partir de “cosas de la basura”, una pata de cerdo plantada en una maceta, también rosa, o un cartel sanferminero se encargan de ello. “Hice este cartel para San Fermín y otro para Navidad que mostraba a un rey mago, Papa Noel y Olentzero tirando de un trineo en el que iba montado un cerdito”, explica Zozaya, sujetando el de temática sanferminera que, con el lema “Para el almuerzo y para los toros”, invita a autóctonos y visitantes a celebrar las fiestas con un buen jamón. “Por cada festividad hago un cartel, es casi como una tradición”, confiesa este dibujante jamonero, que durante su carrera artística ha elaborado muchos trabajos de carácter didáctico y tema medioambiental, como, por ejemplo, una campaña de reciclaje.

materiales recicladosAl igual que sus creaciones, el diseño y el mobiliario de la tienda también son un manifiesto de la creatividad de su autor. “Casi toda la tienda está hecha con productos reciclados, porque todo, menos la fontanería y la electricidad, está hecho a base de productos reciclados”, explica Zozaya, que reutilizó la cama y el sofá de su madre para crear el mostrador sobre el que hoy trabaja.