Experiencia surrealista en el Mundial de campo a través

uganda los españoles carro y mechaal, dados por retirados pese a entrar en meta

Miércoles, 29 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Madrid- El Mundial de campo a través que se disputó el domingo en Kampala (Uganda) pasó a la historia por la monumental “pájara” del atleta local Joshua Cheptegei, origen de un llanto nacional por la frustración del oro perdido, pero la cita fue un viaje de aventura, anécdotas y algún susto que otro que tuvieron como protagonistas a los atletas españoles.

A pesar de la deficiente organización, que entre otras cosas impidió conocer la clasificación de muchos corredores, la experiencia fue “notable y enriquecedora”, según comenta el responsable nacional de fondo, Luis Miguel Martín Berlanas.

“La organización ha dejado mucho que desear en algunos aspectos. No es normal no tener los resultados y que Fernando Carro y Adel Mechaal figurasen como retirados, cuando en realidad entraron en meta. Estamos sorprendidos de que pasen estas cosas en un Mundial”, señala Berlanas.

Problemas como el citado no le impidieron vivir “una experiencia impresionante, un espectáculo puro y duro, con un ambientazo”, dice, “que nunca había visto”.

“Cuando aún quedaban cinco horas para la primera prueba”, relata Berlanas, “fui al circuito y aquello parecía por la expectación un Madrid-Barça. Para los ugandeses asistir al Mundial era una cuestión de orgullo nacional.

Berlanas se refirió a un circuito muy bonito, que no estaba muy pesado, a pesar de que se encharcó por las lluvias del día anterior. El exobstaculista no pudo entrar al recinto a entrenarse, pero pudo ver una zanja llena de agua que cubría casi un metro.

La mayoría de los atletas optaron por competir con zapatillas de clavos largos, “menos el campeón olímpico de maratón, el keniano Eilud Kipchoge”, quien eligió las zapatillas lisas propias del asfalto.

La altitud de Kampala, 2.200 metros, y el calor fueron los peores enemigos para los atletas, sobre todo para los juveniles, que salieron con la temperatura más alta de la jornada. “Varias chicas tuvieron que pasar por la carpa de los médicos e incluso alguna no recordaba si había llegado a meta”.

Berlanas observó que en Kampala quedó al aire la evidencia de que el cross es una especialidad “poco cuidada por el mundo occidental”. - Efe