el reconocido arquitecto de estella

Patxi Mangado promueve un Centro Internacional de Posgrado en Madrid

La previsión es que el instituto docente comience a funcionar en enero de 2018
Se trata de una acción de la Fundación Arquitectura y Sociedad y ofrecerá formación “integral” a arquitectos, ingenieros y economistas

Ana Oliveira Lizarribar / Iban Aguinaga - Miércoles, 29 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Mangado, en el despacho de su estudio en Pamplona.

Mangado, en el despacho de su estudio en Pamplona. (Iban Aguinaga)

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Mangado, en el despacho de su estudio en Pamplona.

“La mayor parte de las Escuelas de Arquitectura del mundo son un fracaso, olvidan su componente estratégica”

pamplona- Patxi Mangado promueve, a través de la Fundación Arquitectura y Sociedad, un Centro Internacional de Posgrado con la arquitectura como eje central, pero no como única materia, ya que impartirá una formación “multidisciplinar” y estará abierto a arquitectos, a ingenieros y a economistas. El objetivo es “enseñar arquitectura de una manera completamente distinta a como se venía haciendo hasta ahora”, afirma el estellés, recientemente galardonado con el prestigioso Premio Arte 2017 de la Akademie der Künste de Berlín.

“La enseñanza actual de arquitectura es excesivamente tradicional y equivocada para lo que la sociedad reclama desde hace años, y las escuelas y los profesores no hemos tenido la capacidad de transformarnos y de adaptarnos, sobre todo en la manera de ejercer la arquitectura, no en los fundamentos y en los objetivos, que siguen consistiendo en que la gente viva mejor, que trabaje en espacios más agradables, que la ciudad sea más equilibrada, más justa, donde se disfrute más...”, señala Mangado, que insiste en que el “cambio radical” de los contextos sociales y de los medios de producción y de gestión de la arquitectura no se había visto reflejado en la enseñanza. “Seguíamos enseñando pensando solo en que la arquitectura es un hecho formal, y eso es obvio, sin tener en cuenta que hoy tiene una componente estratégica muy importante”. Esta desconexión entre las aulas y la realidad ha provocado, a su juicio, que “la mayor parte de las escuelas de España y del mundo sean un fracaso”. Consciente de ello, y recopilando su extensa experiencia docente en multitud de países y “muchas opiniones de amigos que pensaban lo mismo”, decidió impulsar a través de la Fundación que él mismo creó un proyecto de posgrado, que es el nivel “más ágil” para implementar esos cambios. Se llamará Centro Internacional de Posgrado Arquitectura y Sociedad “y nuestro objetivo es que esté en marcha en enero de 2018”. “Participarán cada año entre 60 y 70 de los mejores profesores del mundo, pero no solo de arquitectura, sino también de economía, sociólogos, politólogos, ingenieros...”, y, del mismo modo, la formación estará abierta a arquitectos e ingenieros y, en algunas partes, a economistas, aunque todo estará “orientado siempre hacia el mundo de la arquitectura”. El profesorado será internacional y el centro estará respaldado, vía convenio, por el Politécnico de Zúrich y el Politécnico de Madrid.


palma se inaugura el sábadoEn definitiva, se trata de ofrecer una formación integral “para que el arquitecto pueda hacer mejor arquitectura en este tiempo”. Un tiempo sin duda complejo con trabajos que exigen muchas y distintas capacidades, como, por ejemplo, el Palacio de Congresos y Hotel de Palma de Mallorca, al que ha dedicado más de ocho años y que, por fin, se inaugurará este sábado, 1 de abril. “El 85% del tiempo me he dedicado a gestionar el proyecto;he tenido cinco presidentes autonómicos distintos, quince consejeros y concejales de turismo distintos, algunos de ellos implicados en procesos judiciales;los medios presionando, como es lógico, porque esta infraestructura tenía una importancia extraordinaria, y hemos acabado con un -1% de desvío. Si yo no hubiera sido capaz de manejar equipos que tienen que controlar esas situaciones, no tendría tiempo para dibujar porque directamente no se construiría el edificio”. En ese sentido, lidiar con estas y otras circunstancias y hacer que las dificultades reviertan, incluso, en términos positivos para un proyecto en concreto “hay que enseñarlo y hoy no se enseña”.

Con este centro, Mangado quiere también acabar con esa idea de que el arquitecto ejerce su oficio como un individuo, “porque, por ejemplo, todo lo que yo hago se lo debo a mis colaboradores, a los ingenieros con los que trabajo, a los arquitectos que están en la Administración apoyando y facilitando los trámites, a los políticos que toman decisiones en favor de la sociedad... A tantísima gente, que no se puede hablar de arquitectura de autor, la arquitectura de hoy es grupal”. Y, en su opinión, es crucial establecer “un diálogo inteligente con la propiedad”. “Yo acabo de terminar un centro de investigación de alta tecnología en energías limpias en Lugo y tenía que saber algo sobre su trabajo. Hoy la arquitectura no puede reducirse a ser un objeto con carácter endogámico y solo preocupado por la apariencia desarrollado en el laboratorio de un arquitecto. Eso es un fracaso e inmediatamente te reducen a ser una especie de asesor artístico, y entonces la arquitectura no tendría esa vocación estructural y estratégica”.

Como ha venido manifestando en distintas ocasiones, pero sobre todo en los cuatro congresos internacionales que ha acogido Baluarte en los últimos años, Mangado quiere devolver a la arquitectura el prestigio perdido. “La arquitectura no puede ser un lujo, sino un servicio y hasta la casa más modesta debería aspirar a ser una obra extraordinaria”, dice. Y añade: “El nuevo centro quiere enseñar esto y estoy muy comprometido con ello”.

A los 59 años, el arquitecto estellés sabe que se ha metido en otro lío importante, pero siente ilusión. “Las obras las hace mucha gente y muy bien, eso ya no tiene valor, siempre he creído que un arquitecto tiene también la obligación de comunicar, de hacer llegar lo que hace a la gente. En gran medida, hemos estado al albur de la opinión pública, primero éramos grandes dioses y luego parece que tuvimos la culpa de la crisis, y todo esto se produce porque la arquitectura no se ha hecho necesaria”.

Pese a su nueva andadura docente, a Patxi Mangado le gustaría seguir dando clases en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra. “Me he formado en ella, le estoy muy agradecido porque me ha permitido hacer cosas importantes y le he dedicado 35 años de mi vida, así que voy a intentar llegar a un acuerdo para seguir dando clases, aunque con otra implicación, claro”, comenta.


en francia y en italia Al margen del centro, Patxi Mangado está inmerso en numerosos proyectos, la mayoría fuera de España, en Francia y en Italia, principalmente. La posibilidad de hacer un hotel en Venecia le encanta, pero también le alegraría mucho el edificio de viviendas que podría salirle en Pamplona, donde no le encargan nada desde Baluarte. Y ya han pasado 14 años.

otro proyecto

escuela de verano en ultzama

Clases para 24 estudiantes de arquitectura. Patxi Mangado está muy unido al Valle de Ultzama. Allí diseñó el Centro de Alto Rendimiento de Doma Clásica y allí la Fundación Arquitectura y Sociedad celebra desde hace años un encuentro internacional entre estudiantes y profesionales de la arquitectura. Y ahora quiere dar un paso más. “A partir de este año, dos semanas antes y dos semanas después de ese encuentro habrá clases, con el objetivo de que dentro de cinco o seis años se convierta en la escuela de verano de arquitectura más importante de Europa, y estará en Ultzama”. El profesorado será de primer nivel, este año estarán Mangado y Eduardo Souto de Moura, y el alumnado estará compuesto por 24 estudiantes seleccionados en todo el mundo. Este año, en virtud de un acuerdo con el Gobierno foral y Nasuvinsa, las clases girarán en torno a la arquitectura y tercera edad. Cuentan con el apoyo financiero de la Caixa.