Propiedad emocional

POR JORGE NAGORE - Miércoles, 29 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 08:50h

Javier Esparza publicó el lunes un artículo en Madrid alertando de que Navarra en unos años va a ser otra Catalunya y que por eso es una cuestión de Estado. El artículo también está disponible en la web de El Mundo y ayer por la tarde tenía 2 comentarios. Posiblemente sea el artículo con menos comentarios en la historia de la web de El Mundo. Cuestiones de impacto e interés al margen, Esparza prosiguió la semana tildando de "nazis" a "aquellos a los que representa Eh Bildu", una acusación muy animal puesto que si se refiere a sus 48.000 votantes es muy bestia y si se refiere a ETA tendría que aclarárselo también a esos 48.000 votantes y de paso ir al Supremo a que ilegalicen a ese partido que representa a nazis, un sustantivo-adjetivo usado con demasiada facilidad. Entiendo que Esparza se mosquee si alguien de EH Bildu compara a UPN con Le Pen cuando parte de EH Bildu lecciones de moralidad y democracia no se las puede dar a nadie pero tiene maneras menos insultantes de decirlo. Pero, y ahí es a donde quería yo llegar, son las maneras en las que últimamente se maneja no ya solo este partido y el PPN sino también lo que se puede leer en centenares de comentarios de partidarios de UPN y PPN tanto en los medios digitales como en las redes sociales. Es un nivel de inquina sorprendente para quien se ha tirado tantos años gobernado por los que considera suyos y apenas lleva dos años bajo otro gobierno que no le gusta. Creo, sinceramente, que solo tiene una explicación: toda esta gente considera y lo considera de verdad que les han quitado algo que era exclusivamente suyo y para siempre. No hablo del poder ni el gobierno ni esas nimiedades, no, hablo de la propiedad emocional de su Navarra, la única Navarra que existe y que siempre ha existido en sus cabezas. Está esto llenito de gente así, que arrastra un déficit democrático alarmante. La falta de costumbre, espero.