Buena acogida de los vecinos a los policías de barrio en San Juan

Tráfico, ocio y problemas entre peatones y ciclistas, principales quejas atendidas por los agentes de paisano
Impulsarán la “mediación” entre particulares para evitar policializar y judicializar los conflictos

Ana Ibarra | Oskar Montero - Miércoles, 29 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

El aula del colegio José María Huarte acogió el segundo foro de barrio, dirigido por Esther Cremaes.

El aula del colegio José María Huarte acogió el segundo foro de barrio, dirigido por Esther Cremaes.

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El aula del colegio José María Huarte acogió el segundo foro de barrio, dirigido por Esther Cremaes.

“Se quiere dar soluciones a los problemas que surjan o que se den a conocer en estos barrios”

pamplona- Los nuevos policías de barrio ya están en la calle desde mediados de febrero. Visten de paisano y tienen nombres y apellidos. San Juan, Mendebaldea y Ermitagaña ya tienen dos agentes en contacto directo con el vecindario, mientras que San Jorge y Etxabakoitz disponen de uno para cada barrio. Carlos e Iñaki se dieron a conocer ayer en el foro de barrio de San Juan, Mendebaldea y Ermitagaña. Para llegar a esta reunión han pasado por los diferentes centros educativos, asociaciones vecinales y de jubilados, unidades de barrio, bancos, farmacias, comercios, locales de hostelería... y con los propios vecinos que ya reclaman su intervención. La idea además es contar con un local para atender de cerca a la ciudadanía. Trabajan de 6.30 a 14.30 horas, pero hay un teléfono de guardia las 24 horas del día (683 310 342, además del 092).

Tráfico, ocio y coexistencia entre peatón y ciclista son los tres bloques de quejas con los que se ha topado la nueva patrulla, dirigida por un subinspector, un inspector y un comisario principal. Uno de los temas que preocupa y mucho a los vecinos es la coexistencia entre ciclista y peatón en las aceras. También el tráfico (velocidad y mala conducción) en puntos negros como son las calles Arcadio María Larraona, a la altura del instituto Navarro Villoslada, o la calle Ermitagaña (ayer un nuevo atropello) y en Biurdana donde a través de “la Mesa de Tráfico” se ha trabajado en medidas de intervención, al igual que en la rotonda de la ikastola de Jaso. Además del ocio nocturno por lo que supone de ruido y basura, los vecinos también sufren el botellón en Yamaguchi, plaza Azuelo, inmediaciones del colegio San Cernin y Monasterio de Yarte.

La concejala de barrio Esther Cremaes (Geroa Bai) destacó la oportunidad que supone para estos barrios contar con esta “experiencia piloto” de policía de proximidad cuya finalidad será “dar soluciones a los problemas que surjan o que se den a conocer en esos barrios desde la perspectiva de la corresponsabilidad con herramientas como la mediación policial”. La idea es implantar este modelo al resto de barrio a partir del próximo curso escolar. “Queremos implantar un red de contactos, que nos pongan cara y mantener encuentros periódicos”, subrayaron los agentes que intervinieron para hablar de los controles de ruido que realizan los fines de semana, sobre todo a las motos (ante una queja vecinal de ruido en avenida Barañáin), de la necesidad de “conciliar intereses entre ocio y descanso”, pero sobre todo defendieron la idea de “acercar la policía al barrio, queremos que la gente nos llame”, a la vez que agradecieron la buena acogida recibida entre el vecindario. “Hay veces que los bares cumplen la normativa otras veces no;en ocasiones son los usuarios los que no cumplen y se ponen a gritar a las cinco o seis...”, señalaron.

Uno de los puntos fuertes de este Grupo de Policía Comunitaria es el trabajo de “mediación” entre particulares. Es decir, peleas entre vecinos, entre familiares, en bares, etcétera, que se terminan “policializando o judicializando cuando no sería necesario si somos capaces de que lleguen a un acuerdo marcando las reglas de juego a cada una de las partes”. “Ya estamos empezando, las premisas son respeto y voluntad de entendimiento”, reconocieron tras el Foro.

envejecimiento y localesCremaes anunció por otro lado el acercamiento de las líneas de villavesas 4 y 9 al centro lo que beneficiará a estos barrios. Destacó también el diagnóstico sobre la tercera edad (San Juan es el segundo barrio más envejecido). Otras demanda importante es la falta de locales y de un Civivox (una vecina señaló el solar de la antigua cárcel). Un excomerciante de Martín Azpilcueta pidió a su vez peatonalizar la calle que Cremaes dijo está en “estudio”. Un jubilado quiso saber quién tiene “preferencia” en las aceras y ascensores si bicis o peatones (Cremaes habló del nuevo Plan de Movilidad y el ‘salto’ de la bici a la calzada), y una jubilada reclamó pisos tutelados u otras fórmulas para mayores. Un joven reclamó mayor vigilancia en un barrio con 5 discotecas y donde hay problemas de agresiones sexistas y peleas. Mejorar la visibilidad de los pasos de cebra en Benjamín de Tudela y Ermitagaña, ganar accesibilidad a las instalaciones deportivas mediante una rampa, y crear un aparcamiento de vecinos y adecuar pistas deportivas en José María Iribarren, fueron otras propuestas vecinales.