pamplona | Tribunal Superior de Justicia

El Ayuntamiento de Pamplona tendrá que colocar en un lugar preferente la imagen del rey y las banderas

La sentencia argumenta que los cambios que se hicieron no son adecuados - No obliga al Consistorio a ponerlas donde estaban antes

NOTICIASDENAVARA.COM - Miércoles, 29 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 12:20h

Reunión del Pleno del Ayuntamiento de Pamplona.

Reunión del Pleno del Ayuntamiento de Pamplona. (Oskar Montero)

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Reunión del Pleno del Ayuntamiento de Pamplona.Un retrato del rey emérito Juan Carlos I en el Palacio de Navarra.

PAMPLONA. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha confirmado la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 que obligaba al Ayuntamiento de Pamplona a colocar en lugar preferente y de honor el retrato del rey de España y las banderas oficiales en el salón de plenos. La sentencia admite recurso de casación, ha informado el TSJN.

El titular del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 condenó al Ayuntamiento de Pamplona a recolocar en un lugar "preferente" las banderas oficiales y el retrato del rey dentro del salón de plenos del consistorio.

Este pleito tiene su origen en una demanda interpuesta por la Abogacía del Estado contra la decisión del consistorio pamplonés de cambiar la colocación de la efigie del rey y de las banderas oficiales, desplazándolas desde el lugar preferente que ocupaban hasta un rincón del salón de plenos ajeno a la presidencia del mismo.

Consideraba dicha actuación contraria a Derecho por razón de que la legislación exige que la bandera de España ocupe un lugar preferente, visible y de honor en el interior de los edificios públicos;y por razón de que igualmente la ley exige la colocación del retrato del rey en lugar preferente del salón de sesiones.

El Ayuntamiento, por su parte, defendió los cambios operados en el salón de plenos. Explicó que los mismos obedecían a cuestiones de comodidad y ornato. Así, indicaba que el espacio existente detrás de la presidencia no permite la colocación de retrato alguno, y resulta muy angosto para ubicar las banderas oficiales.

Alegaba además que la ley no exige que las banderas oficiales hayan de colocarse, dentro de un consistorio, necesariamente en el salón de plenos del mismo al existir otros lugares de igual importancia como el salón de la junta de gobierno local o el despacho del alcalde. Sentado lo anterior, el juez estima que el análisis que se exige en este caso resulta esencialmente subjetivo.

Se trata de considerar si la actual ubicación de las banderas oficiales y del retrato del rey es o no preferente dentro del salón de plenos, sin que exista ninguna norma legal que precise y concrete qué es "lugar preferente". La nueva ubicación para dichos símbolos, según describe el magistrado, se halla en un lado del fondo del salón, tal y como consta en la prueba documental gráfica.

La nueva ubicación de los símbolos que nos ocupan se encuentra en el fondo, detrás del espacio para el público;y en la esquina coincidente con el lateral en que se encuentra la puerta de acceso.

"Estimo que esa ubicación no puede ser considerada como preferente en relación con el conjunto del salón de plenos", asegura el juez, quien añade que la preferencia implica una nota de primacía y preponderancia. La preferencia, continúa, se define en el diccionario de la RAE como primacía, ventaja o mayoría que alguien o algo tiene sobre otra persona o cosa, ya en el valor, ya en el merecimiento.

"La colocación de los símbolos en el fondo del salón, de espaldas al público y en el lateral menos visible desde la entrada no alcanza esas exigencias de preferencia legalmente exigidas, más todavía cuando la documentación aportada revela que la puerta de acceso bate precisamente hacia ese fondo, de modo que para la persona que accede al interior de la sala las banderas y el retrato quedan visualmente ocultas por la hoja de la puerta", recalca.

Para el magistrado, las alegaciones relativas a que los cambios se han ejecutado por razones de comodidad y ornato tampoco pueden admitirse, pues la autonomía municipal, a la que alude el Ayuntamiento demandado, no puede fundamentar en tales cuestiones accesorias una contravención de la legalidad. Ahora bien, el juez apunta que conviene dejar claro también que la condena al Ayuntamiento se limita a la recolocación de los símbolos en un lugar que sí pueda ser considerado preferente, lo que no implica forzosamente que se reubiquen en los mismos lugares en que se encontraban antes del cambio. D.N.