la carta del día

¡40 años no son nada!

Por Richard García Palacios - Viernes, 31 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

querida Comparsa, Comparsa de Gigantes de Villava/Atarrabia… No sé si será verdad lo que cuentan de vosotros, pero si es verdad, podéis estar orgullosos… Villava os quiere tanto, estoy seguro, como a su patrona, a sus fiestas, o incluso al propio Miguel Induráin. Nos ofrecéis toda la magia, la gracia y la fantasía de nuestra historia, porque vosotros sois parte de ella.

Parece que fue ayer cuando la Asociación de Vecinos Denonsak dio vida de forma artesanal y altruista a los que fueran en el año 1977 los dos primeros gigantes que veían la luz de nuestro pueblo. ¿Quién les iba a decir entonces “al viejo” y a “la pelos” que se iban a convertir en los anfitriones de un gran cortejo?

Poco importa si fuiste tú o tu antepasado, Sancho, quien fundó nuestra villa allá por el año 1184 otorgándonos el fuero del que ahora presumes en tu mano con majestuosidad, pues vosotros, Doña Sancha, tenéis sentido cuando el sentimiento de Villava se agranda en el corazón de los villaveses y villavesas, y cuando se agranda el sentido y se recoge, vuestro espíritu transita de nuevo por las calles de siempre.

Me asalta la duda de si vosotros, Maritxu, os asustáis cuando recorréis la calle Karrobide, o la de Fermín Tirapu. ¿No os sentís pequeños, aturdidos? ¿No es verdad que Atarrabia ha crecido demasiado? Bailáis más a gusto, estoy seguro, en la colonia San Francisco, en la Trinidad o en la calle Mayor. Marintxo… Villava así era más fácil, más rural, más transitable, cómoda, y más humana…

Sin vosotros Villava pierde su importancia, su historia y su futuro. Con vuestro baile señorial, vuestro pasar altivo y clásico, vuestra mirada perdida al horizonte, Villava adquiere su sentido, su historia y su futuro, futuro tan preocupante como vosotros mismos. Historia nutrida, abigarrada, grande como la vuestra.

Al fin y al cabo, vosotros también sois Villava, tan Villava como el parque Ribed, el Molino de San Andrés, o la fachada renacentista de la Casa Motza (Palacio de Andosilla), pues Pedro y María lo saben bien… Tan Villava como el Beti Onak, la Coral San Andrés o Mikelats.

Poco puedo pediros después de estos 40 años de servicio. Lo habéis dado todo, aunque vuestras penas por los desagradecimientos queden escondidas debajo del maquillaje anual de vuestros rostros.

Solo os pido que sigáis saliendo, que sigáis bailando, que vuestros faldones sigan mariposeando, aunque el grito agrio de la gaita deje de sonar… Porque recordad… ¡40 años no son nada!

Mi reconocimiento y admiración a todas esas personas que han dejado un poquito de su vida para dársela a estos entrañables personajes.

¡Felicidades Comparsa! Zorionak Konpartsa!

El autor es Miembro de la Comparsa de Gigantes y concejal del Ayuntamiento de Villava