Pérdidas del 60% de agua en averías y fugas en la red

Cintruénigo, Corella y Fitero sufren este consumo descontrolado

Viernes, 31 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

tudela- Representantes del Gobierno de Navarra mostraron ayer su preocupación por el elevado nivel de consumos de agua no controlados en localidades de la Ribera. En concreto, en Cascante, Cintruénigo y Fitero no se conoce el destino de cerca del 60% del agua que se inyecta en la red de suministro, unos dos millones de metros cúbicos al año. Esto es, el agua se capta en el río pero finalmente no llega a los usuarios porque se filtra en fugas o averías, por el mal estado de las tuberías o debido a consumos ilegales. Este es uno de los temas analizados en la reunión que se celebró ayer con los representantes de la Mancomunidad de Aguas del Moncayo y con los de la Mancomunidad de Cascante, Cintruénigo y Fitero para presentar las conclusiones del diagnóstico efectuado y de las alternativas planteadas para mejorar el abastecimiento de agua para uso urbano e industrial en la Ribera. En el estudio se recoge que hay un elevado nivel de consumos incontrolados, en especial en el ámbito de Cascante, Cintruénigo y Fitero, donde no se conoce el destino de cerca del 60% del agua que se inyecta en la red de suministro, unos 2 millones de metros cúbicos al año.

poca calidadEsta Mancomunidad tiene una concesión de aguas desde el Queiles (unos 0,8 hm3/año), que no usa puesto que la conducción se encuentra muy deteriorada. Por ello, se nutren de aguas del Canal de Lodosa, es decir, procedentes del Ebro, con una calidad deficiente que exige tratamientos muy intensivos para hacerla potable. La Mancomunidad de Aguas del Moncayo se abastece del río Queiles a través de una acequia compartida con las comunidades de regantes, por lo que su agua bruta tiene mejor calidad. En los últimos años, la demanda se ha situado en una media de unos 2,9 hm3/año. - N.A.