Ilusión y optimismo por la medida, pero con cautela

La bajada del IVA cultural y su repercusión, analizada desde la escena navarra

Los promotores y operadores coinciden en la ilusión y optimismo por la medida, pero desde la cautela
Sin fecha fija de entrada en vigor, podría afectar desde el precio de entradas hasta la programación

Ana Jiménez Unai Beroiz - Sábado, 1 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La Vela Puerca junto a Kutxi Romero, actuando para el deleite de sus seguidores.

La Vela Puerca junto a Kutxi Romero, actuando para el deleite de sus seguidores. (UNAI BEROIZ)

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La Vela Puerca junto a Kutxi Romero, actuando para el deleite de sus seguidores.

PAMPLONA.- Tras cuatro años y medio de reivindicaciones y protestas, de tener -y sufrir- uno de los impuestos culturalesmás altos de toda Europa, el Gobiernoha cumplido su promesa y ha pegado un tijeretazo a ese 21% de IVA, que baja hasta los 10 puntos.

Los espectáculos en vivo, eventos beneficiados de la bajada, celebran la medida. No lo hace la industria cinematográfica, que ha quedado relegada y, cual castigo, no ve rebajado el IVA en sus entradas. El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, aseguraba ayer que los espectáculos en vivo lo necesitaban más que el cine. Críticas y reproches no le habrán faltado, pero lo que sí es seguro es la satisfacción por parte de programadores y operadores, que aprovechan esta bocanada para tomar aire, escena foral incluida. Si en algo coinciden los responsables de programación y promotores navarros era el positivismo con el que se recibe la medida, aunque también piden cautela.

La bajada del IVA permitirá “ajustar aún más los precios de las entradas”, afirma Goito Nuñez, uno de los gerentes de la sala Tótem, algo que también se trasladará “de cara a promotores y cachés de grupos. Es un factor económico “que se va a notar”. Además, para muchos va más allá. Desde el Teatro Gayarre, su directora Grego Navarro lo veía como un reconocimiento de que “no podemos obtener un impuesto de la cultura como si se tratara un articulo de lujo”.

Una medida que, pese a anunciarse ahora, llega de un largo camino de reivindicaciones y demandas por parte del sector. “Ya es hora de que tengamos un poco de ayuda”, reivindica Alen Ayerdi, músico y director y manager de El Dromedario Records, “es una reclamación que llevamos haciendo un montón de años, solo hemos pedido eso”.

En esta dirección va Félix Palomero, gerente de Fundación Baluarte y OSN, quien opina que “es una grandísima noticia” aunque “llega tarde”, ya que “el daño que se ha producido a creadores e intérpretes ha sido muy grande”. Pero, como recuerda Palomero, viéndolo desde el lado positivo, al menos se produce esa rebaja. Una medida que, además del factor económico y el “reconocimiento al trabajo de los artistas e intérpretes” que valora Félix Palomero, también supondrá, como señala Grego Navarro, un alivio para el sector de la creación y producción, ya que va a darles “una capacidad de trabajar en mejores condiciones”, una oportunidad cultural no solo para los teatros sino para el beneficio del propio espectador.

OPTIMISMO, PERO CON cautelaAl margen del positivismo, también hay cierta cautela a la hora de valorar la repercusión, ya que aún no se ha concretado a qué niveles afectará. Así, el programador de la Escuela Navarra de Teatro, Javier Pérez Eguaras, lo ve como una buena noticia, “aunque aun no sabemos cómo se va a aplicar, si solo en el precio de las entradas o también en los cachés, que es donde realmente nos puede repercutir”. Si, en efecto, fuera así, la bajada “nos permitiría traer compañías muy interesantes y estaríamos muy contentos”.

El director de In&Out, Jokin Zamarbide, también se muestra prudente, y manifiesta que “sería fantástico”, ya que, a su juicio, la subida de 13 puntos que “nos han aplicado desde la recaudación de taquillas y sobre los ingresos que teníamos en los conciertos nos ha hecho papilla”. Con ello, según manifiesta, se han cargado todo el margen y todo el recorrido de empresa, con lo cual han conseguido el efecto contrario que pretendían, “sí que han recaudado más por ese concepto de IVA”, pero en base a “beneficios, gente, contrataciones, empleo, numero de conciertos...”.

MEDIDAS DE SUPERVIVENCIAprácticamente han hecho malabares promotoras y operadores para ajustar los precios de las entradas y no perder dinero durante estos años. “Cuando das un impuesto como el IVA, realmente es todo perdida, lo tienes que soportar tú porque tampoco te puedes pasar de precio de entrada”, apunta Alen Ayerdi. Una visión compartida con Goito Nuñez, quien comenta que “hay que hacer cuentas y ajustar mucho” el precio de las entradas para poder sacar algo, ya que si no, “entre el 21% y la SGAE, una entrada se queda en nada”.

Trabajar bajo el paraguas de un IVA tan alto, como apunta Jokin Zamarbide, ha supuesto desde “reciclar las empresas y ajustarlas más en costos”, hasta “hacer menos inversiones en nuevas producciones”, y, en la medida de lo posible, “mantener los precios”. En este sentido, como indica Félix Palomero, varios de los grandes operadores de la Comunidad Foral en “una acción conjunta, optaron por no subir los precios de las entradas”, hecho que también señala Grego Navarro.

Pero, en ocasiones, la propia propuesta es un espectáculo de alto coste y, como comenta Javier Gómez Vidal, concejal de Cultura de Tudela, “no queda otro remedio que ofrecer entradas más caras”, donde ese 21% juega un papel importante y negativo, ya que “cuanto más cara es la propuesta, mayor es el IVA”.

No hay que olvidar que la medida se adoptó arropada por la crisis económica estatal, algo que “supuso un freno para que el público acudiera a los espectáculos programados”, desvela Txuma Huarte, presidente de la Fundación Auditorio Barañáin. Desde este escenario se apostó no solo por “asumir” ellos mismos “ese gravamen”, sino que también se adaptaron a las circunstancias, “sin subida de precios y con una política de descuentos y ofertas dirigidas al público familiar y juvenil”, una política compartida con el Teatro Gaztambide o Baluarte, entre otros.

Y ahora... ¿QUÉ?La pregunta en boca de muchos: cuándo y cómo se aplicará esta bajada del IVA. Se abre un abanico de posibilidades, aunque aún desde la incertidumbre. Respecto a las programaciones, Grego Navarro, imagina que “afectara a las producciones del año que viene”, y en caso de llegar con costes más bajos, “permitirá programar con más holgura, o programar proyectos internacionales”. Mirando el calendario estarán en Fundación Baluarte, apunta Félix Palomero, quien no sabe si este nuevo IVA entrará en vigor durante el cambio de temporada en la programación.

Trasladado al precio de las entradas, Alen Ayerdi mantiene la idea de “transmitir esa bajada al PVP de la entrada”, algo por lo que van a pelear y que ya “lo teníamos previsto y contemplado hasta por contrato, desde 2013”, pero que ahora hay que conseguir y ver cuándo entra en vigor. Así, desde la Asociación de Promotores Musicales, aventura Jokin Zamarbirde, están valorando “aplicar una bajada en todos los nuevos conciertos e incluso en algunos que ya están lanzados”. La bajada, de alguna forma u otra, va a repercutir en el precio del ticket.

En definitiva, pese a existir cierta inquietud por cómo se terminará resolviendo y materializando esta bajada cultural, parece que la escena navarra sonríe y avista buenos horizontes, para alegría de su público. El desenlace del capítulo dictará sentencia, pero se espera que con el final feliz imaginado. Como recalca Grego Navarro, “tenemos un poder de creación maravilloso” y es un sector profesionalizado que tiene que subsistir y “mantenerse en la sociedad como algo muy importante”.