Mesa de Redacción

Tres groseras mentiras

Por Joseba Santamaria - Sábado, 1 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

viene a decir Maya que con la aprobación de los nuevos Estatutos de Osasuna, por una amplia mayoría de los socios en la asamblea de la pasada semana, los niños y niñas que no sepan euskera tendrán difícil jugar en los equipos del club. O Maya no se ha leído los Estatutos -cosa posible dado el alcance de la estupidez de la afirmación-, o simplemente miente. Porque no hay punto o línea que refleje nada que tenga que ver con esa idea ni de lejos. Ahora a enmierdar en el debate político también a Osasuna. Es su problema. Carmen Alba, que ejerce aún de delegada del Gobierno del PP en Navarra, afirmó nada más derogarse en el Parlamento de Navarra la Ley de Símbolos de 2003 que esa decisión carecía de legalidad democrática. Esa afirmación desapareció en un comunicado posterior dado, supongo, que alguien se dio cuenta del alcance del disparate. La decisión del Parlamento es legal y tiene el aval democrático de la mayoría absoluta de la Cámara. Mucho más aval democrático al menos que los dos escaños de 50, apenas el 4% de la representatividad política de la sociedad navarra, que sumó en 2015 el PP de Alba. Y aseguran a grito limpio Esparza y Beltrán que ahora se impone la ikurriña en Navarra. Nada más lejos de la verdad. Navarra sigue con sus símbolos propios oficiales, simplemente se deroga una ley excluyente y punitiva que impusieron para perseguir la ikurriña UPN y PSN hace 13 años. La ley anterior a la de 2003 derogada ahora se mantuvo en vigor 17 años, cinco con el PSN en el Gobierno y 12 con UPN, y los ayuntamientos, incluido el de Aoiz cuando Esparza era alcalde y otros de UPN y PSN, colocaban la ikurriña sin problema alguno. El cambio legal de ahora recupera la normalidad y sólo abre la puerta a que los ayuntamientos por decisión democrática de sus representantes la puedan colocar en sus edificios municipales. Pura democracia.