Legitimidad de las corridas de toros

Javier Alday Careaga - Domingo, 2 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Recientemente, con ocasión de la negación del Gobierno español al Ayuntamiento donostiarra de su derecho a decidir sobre el uso de una dependencia municipal, ha resurgido el tema de la legitimidad de las llamadas corridas de toros. El principal argumento aducido por los defensores de las mismas es que los toros que se sacrifican en esas corridas son animales que viven 5 años estupendamente, que luego mueren gloriosamente e incluso que no vivirían ni existiría su raza brava, si no fuera por el magnifico fin para el que les han hecho nacer.

El mismo argumento serviría para justificar unos espectáculos con lucha a muerte entre seres humanos seleccionados genéticamente para pelear y matar, que vivieran a cuerpo de rey hasta los veinte años, para luego destrozarse a cuchilladas, estacazos o mordiscos en espectáculos públicos, con la ventaja de que además se podría apostar.

Termino aconsejando leer, tanto a partidarios como a adversarios, el soberbio poema de José María Valverde titulado Elegía del toro en lidia. Sus dos últimos versos lanzan estas estremecedoras interrogantes: “¿Qué habrán sido los hombres en sus ojos?”. “¿Qué le irás a decir de nosotros a Dios?”.