El San Juan remonta en Corella en diez minutos

polémica los locales, que no merecieron la derrota, vieron dos rojas y siete amarillas

Lunes, 3 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Corellano 2

San Juan 3

CORELLANO Ovejas, Francés, Ayensa (Yanguas, min. 83), García (Santiago, min. 69), Rafa, Jacier, Sergio (Gil, min. 42), Biesa, Isaac, Arellano, Lázaro.

SAN JUAN Orbaiz, Ezcurra, Goikoetxea, Baranda (Pérez, min. 64), Aguirrebeña, Mercero (Sandúa, min. 80), Valarezo, Erviti (Melero, min. 53), Iriguibel, Zabaleta, Bronte.

Goles 0-1, min. 23: Bronte. 1-1, min. 37: Isaac. 2-1, min. 44: Francés. 2-2, min. 79: Melero. 2-3, min. 89: Bronte (de penalti).

Árbitro Joseba Gondán, asistido por Gutiérrez y Clavería. Expulsó con roja directa a Arellano y a Francés. Amonestó a los locales Ovejas, Rafa, Biesa, Sanz, Lázaro, Gil y Yanguas.

CORELLA- Polémica arbitral con mayúsculas la vivida en Corella en la tarde del domingo. Un partido que no tuvo absolutamente nada de dureza se saldó con dos expulsiones y siete tarjetas amarillas para los locales.

Comenzó el partido con dos equipos bien posicionados en el campo, más pendientes de no cometer errores que de crear juego, a lo que el fuerte viento tampoco ayudaba. En un balón fácil en el área local, Ovejas salió a blocar y el balón, que se le escapó de las manos, fue aprovechado por Bronte para marcar. A partir de ahí los locales dieron un paso adelante buscando la remontada. Así Isaac marcó con un disparo desde la frontal y Francés marcó el segundo de falta.

En la segunda parte el San Juan buscó enmendar sus errores y consiguió empatar por medio de Melero, que pudo ayudarse con la mano. A partir de ahí comenzaron las tarjetas amarillas y rojas para los locales. En una pérdida de balón del Corellano se montó una contra visitante la que hubo una discutida falta al defensor local, pero la jugada terminó en un claro penalti que transformó Bronte.

Partido que se llevó el San Juan con el mínimo esfuerzo ante unos locales que hicieron cosas muy buenas combinadas con otras peores, pero que no merecieron perder. - D.N.